José Martí nos enseña que quien resiste con perseverancia acaba trinfando

TRES HEROES - José Martí

Hay hombres que viven contentos aunque vivan sin decoro. Hay otros que padecen como en agonía cuando ven que los hombres viven sin decoro a su alrededor. En el mundo ha de haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados.




Un hombre solo no vale nunca más que un pueblo entero; pero hay hombres que no se cansan, cuando su pueblo se cansa, y que se deciden a la guerra antes que los pueblos, porque no tienen que consultar a nadie más que a sí mismos, y los pueblos tienen muchos hombres, y no pueden consultarse tan pronto. Ese fue el mérito de Bolívar, que no se cansó de pelear por la libertad de Venezuela, cuando parecía que Venezuela se cansaba.



sábado, 24 de julio de 2010

REPLIEGUES ESTRATEGICOS Y PUERTO DE GRANADILLA

En el mundo virtual de la propaganda de guerra nazi las tropas del eje no obtenían invariablemente más que victorias. Cuando se batían en retirada durante la última fase de la guerra la consigna oficial era que estaban victoriosas, pero que para preparar mejor la defensa habían hecho un repliegue estratégico. Tanto es así que algún nazi un poco más perspicaz que sus camaradas llegó a comentar: “La guerra no debe de ir bien: nuestras grandes victorias tienen lugar cada vez más cerca”.

Con el asunto del inminente comienzo de las obras del puerto industrial de Granadilla, inminente desde hace 10 años, la autoridad portuaria de Tenerife no está haciendo otra cosa que anunciar por enésima vez un repliegue estratégico. Es posible que algún movimiento hagan en la parte terrestre, pero con la finalidad de hacer ver que han comenzado para que las empresas agraciadas con la adjudicación de las obras puedan exigir indemnizaciones por lucro cesante, cuando se constate que no existe financiación para el proyecto. Son expertos en el tema.

El puerto de Granadilla no tiene financiación en los presupuestos generales del Estado, ni tampoco en los fondos estructurales de la Unión Europea. La Autoridad Portuaria suscribió hace años un préstamo sindicado con varias entidades bancarias para adelantar el importe, pero ha sido recurrido porque la legislación española prohíbe acometer obras públicas sin financiación pública garantizada.

No es congruente que el mismo presidente de la autoridad portuaria que contra viento y marea (nunca mejor dicho) asume un préstamo multimillonario, se queje de que la nueva Ley de Puertos no garantiza la suficiencia económica de los recintos canarios, califique de “insostenible” su situación financiera, y amenace al Gobierno central con que “o hay una compensación para el equilibrio financiero o vamos a tener que dejar que sea el Estado quien lo gestione directamente”.

También son reveladoras las declaraciones de don Ignacio González Martín, presidente de la cámara de comercio y socio y coimputado con el agraciado con la contrata de las obras. En un raro ataque de derrotismo dijo que aunque la obra va a empezar ya, “va a servir para bastante poco. Ya hemos perdido nuestra oportunidad” y que “El puerto que se propuso en su momento era muy acertado porque servía de plataforma para iniciar los transbordos con el continente africano. Pero a base de denuncias y de recurrir a Europa una y otra vez, se ha dejado ahí en una cosa pequeñita e insignificante en la que lo único que se podrá hacer será instalar el gas y alguna fábrica de cemento”. Suena a despecho por no sacar los cuantiosos beneficios que se prometía, o a pelea con las otras familias por el reparto de un botín que ahora se revela cada vez más escuálido.

Han aprendido del señor Goebbels que una mentira repetida mil veces es una verdad, pero deberían recordar que dicho señor con tanto repliegue estratégico acabó cercado en su bunker de Berlín.

miércoles, 14 de julio de 2010

PAN Y CIRCO


La instrumentación de los espectáculos deportivos con fines políticos es tan antigua como el deporte. Los emperadores romanos repartían comida gratis entre el populacho y organizaban costosos espectáculos circenses (gladiadores, fieras, cuádrigas, etc) para mantenerlo alejado de la política. La expresión panem et circenses (pan y circo) la introdujo el poeta romano Juvenal 60-128 DC en una de sus sátiras, donde critica a quienes pasan de política, sólo van a lo suyo “y ansiosamente esperan por sólo dos cosas: pan y circo”.

El fútbol levanta pasiones que aunque no son controlables del todo, sí pueden ser manipulables, como todo fenómeno de masas. Con mayor o menor desfachatez los políticos en el poder intentan que algo de la gloria que aureola a los héroes acabe por iluminarles a ellos también; como el presidente Rodríguez Zapatero, que organizó una rueda de prensa televisada en directo con los jugadores de la selección española en el palacio de La Moncloa, con discurso de Iniesta, como si algo del mérito del gol se debiera a su sabia gestión de gobierno.



No llega a la habilidad para el pan y circo de su colega el Sr. Berlusconi, presidente del Inter de Milán y fundador del partido político Forza Italia, lo que demuestra que los italianos modernos lo llevan en la sangre.

Más preocupantes todavía son los análisis políticos que algunos hacen del triunfo de la selección española. La prensa de derechas aprovecha la celebración de la victoria en Barcelona la noche del domingo 11 de julio para tratar de deslegitimar la multitudinaria manifestación del sábado 10 de julio en defensa del estatut, toda una lección de dignidad. El peregrino argumento es que en ambos eventos participó la misma cantidad de gente, en torno al millón y medio de personas, lo que indicaría que quienes se sienten españoles (y por eso festejan el triunfo de “la roja”) son tantos como los que se oponen al fallo del tribunal constitucional; como si tuviera algo que ver una cosa con la otra, o como si haber estado en la manifestación impidiera sumarse luego a la celebración del mundial, que también fue en gran parte un triunfo de Cataluña.

Otros consideran, entre ellos el ministro de industria Miguel Sebastián, que la euforia provocada por el triunfo contribuirá a la recuperación de la economía española. Un estudio llega a cuantificar en un 0,7% el incremento en el PIB del país por el triunfo en el mundial.

Que pudiera atribuírsele al deporte una influencia tan grande en la política no se había visto desde los tiempos del emperador Cómodo (ya saben, el de la película Gladiador). Entonces como ahora, una seria señal de decadencia.


Dicho esto, considero que el triunfo de la selección española de fútbol en el mundial de Sudáfrica es un gran logro deportivo, exclusivamente deportivo, que todos celebramos y por el que todos nos felicitamos. No creo que los patriotas canarios hayamos sufrido menoscabo por la marea de entusiasmo rojigualda que por una noche invadió las calles, ni que el reino borbónico haya quedado más fortalecido de lo que ya estaba, de la misma manera que el tsunami tricolor con siete estrellas verdes que inundó las calles de Santa Cruz el día que el Tenerife ascendió a primera (en esa lejana fecha del 13 de junio de 2009) tampoco hizo avanzar un ápice a la causa por la liberación de Canarias.



martes, 22 de junio de 2010

EL MONOCULTIVO DEL PLATANO EN CANARIAS, UN MODELO AGOTADO


La asociación de productores de plátanos de Canarias ASPROCAN y las principales empresas y cooperativas de productores han firmado un manifiesto en el que se pronuncian en contra de los acuerdos firmados por la Unión Europea con los paises productores de Centro y Suramérica en Ginebra y en Madrid, por los que el arancel de entrada en la UE para los plátanos llamados “del área dólar” se reduce a 75 euros por tonelada. Este acuerdo supone en la práctica la desaparición del contingente arancelario previsto en la Organización Común de Mercado del plátano, con lo que quedan equiparados los plátanos del área dolar, los de los estados del grupo Africa-Caribe-Pacífico, y los de la Unión Europea producidos en las llamadas regiones ultraperiféricas: Canarias, Azores, Madeira, Guadalupe, Martinica y Creta. La única ventaja con que permanecen los plátanos comunitarios es la ayuda compensatoria por pérdida de renta. Los fondos con que está dotada se limitan a los previstos en el programa de opciones específicas por la lejanía y la insularidad POSEI de cada una de estas regiones, de ahí la reinvindicación de los productores canarios de que se incremente la ficha financiera del POSEI de Canarias, y de que se amplíe al plátano la ayuda al transporte entre Canarias y España que por ahora está limitada a flores y ciertos frutos subtropicales. Mal momento éste para pedir más fondos.


Si alguien me lee desde la otra orilla, advierto que por plátano me refiero a banano, cambur o guineo; no estoy hablando de plátano para cocinar.
Los productores de plátano canarios se sienten traicionados por el gobierno de España, que ha preferido ceder a las presiones de otros estados de la UE favorables a la liberalización del mercado platanero. La incipiente globalización impuso el monocultivo del plátano de exportación en Canarias a finales del siglo XIX, el proteccionismo primero de España y luego de la Unión Europea le permitió sobrevivir a sucesivas crisis durante las últimas décadas, la misma lógica de la globalización llevada a sus últimas consecuencias le conduce a su desaparición. No ha sido porque los canarios estemos faltos de capacidad técnica ni de iniciativa.

Canarias está a la cabeza del mundo en cuanto a rendimientos en el cultivo del plátano, como consecuencia de ser un territorio limitado y fragmentado donde la productividad se ha llevado cerca del máximo que técnicamente se podía alcanzar, incluso con serias limitaciones en el agua disponible para regadío (en un cultivo especialmente consumidor de ella) y sin ser óptimo el clima. La media en Canarias está en torno a 50.000 Kgs./Ha y año, resultado de dividir 400.000 Ton / año entre 8.000 Has, alcanzando algunas explotaciones privilegiadas los 80.000 Kgs/Ha. Incluso en cultivo orgánico (me resisto a llamarlo ecológico en esas condiciones) alguno ha llegado a obtener los 65.000 Kgs/Ha. En cualquier otra zona productora del mundo 40.000 Kgs./Ha se consideraría un rendimiento excelente, siendo la media mundial de 17.000 Kgs / Ha, resultado de dividir 76,5 millones de toneladas entre 4,5 millones de Has.

El consumidor español ha permanecido fiel hasta ahora porque valora el sabor más dulce y aromático del plátano que se corta en función de lo maduro que esté el fruto, aún a costa de que llegue al mercado con pintas negras. Precísamente la presencia de pintas negras ha sido uno de los rasgos destacados en las campañas de promoción. El plátano de América en cambio se corta en función del calendario de cultivo (aunque esté lejos de la madurez) para que llegue a destino de un amarillo inmaculado, aunque sea a costa del sabor. No obstante al consumidor centroeuropeo el plátano canario le parece demasiado dulce; lo dice quien lo ha dado a degustar en ferias de Alemania.

Los representantes de los plataneros canarios se han revelado como unos maestros consumados en el trabajo de lobby, consiguiendo promover y mantener una OCM en la Unión Europea durante dos décadas a contracorriente del interés mayoratario entre los estados miembros.

Es una constante histórica. Desde su conquista en el siglo XV Canarias ha dependido siempre de monocultivos que sucesivamente tras una época de auge entraban en crisis y eran sustituidos por otros. La caña de azúcar fue el primer cultivo que implantaron los conquistadores, con tecnología portuguesa y capital genovés, a fin de abastecer a Europa de un producto que entonces era de lujo (la remolacha azucarera no se empezó a cultivar en Europa hasta comienzos del XIX); estuvo en auge hasta que entraron en producción las plantaciones de caña de las Antillas.

Posteriormente el viñedo sustituyó a la caña de azúcar y permaneció más de dos siglos como cultivo principal, exportándose el vino de Canarias a la América hispana, a Europa (pricipalmente a Gran Bretaña), y posteriormente a las colonias inglesas del nuevo mundo; entró en crisis por razones de política internacional: Gran Bretaña prohibió a partir de 1663 que sus colonias pudieran adquirir productos europeos más que si procedían de puertos británicos y las transportaban barcos británicos, admitiendo como excepción únicamente el vino de Azores y Madeira que cargaban en el viaje de ida cuando hacían escala. Portugal era fiel aliado de Gran Bretaña, mientras que con España estaba frecuentemente en guerra, por lo que el vino de Canarias quedó fuera de la excepción y tenía que transportarse primero a Gran Bretaña. Como quiera que el comercio con el continente africano quedó fuera de dicha restricción (había lucrativo tráfico de esclavos entre Africa y las colonias británicas), fue objetivo preferente de la diplomacia española durante el siglo XVIII que el gobierno de su majestad británica reconociera la africanidad de Canarias, a fin de que sus vinos pudieran exportarse directamente a las colonias británicas, pero sin éxito.

A comienzos del XIX se introdujo el cultivo de la tunera, de la que se recolectaba cochinilla, su insecto parásito, para extraer tintes. El descubrimiento de la anilina en 1856 marca el principio de los colorantes de síntesis y el comienzo del fin del cultivo de la cochinilla a gran escala.

Finalmente los progresos en la navegación a vapor a finales del XIX permiten que puedan transportarse productos frescos por vía marítima a larga distancia. Es cuando nuevamente comerciantes británicos promueven las primeras plantaciones comerciales de plátanos (y de tomates) en Canarias con el fin de abastecer de esta fruta tropical el mercado europeo. A partir de los años cincuenta del siglo XX Gran Bretaña y Francia pasan a cultivar plátanos en sus propias colonias de ultramar, y el plátano canario se orienta hacia el mercado español, del que se obtiene la reserva hasta que el ingreso de España y Portugal en la UE en 1986 y el mercado único en 1991 fuerzan a los estados de la UE con regiones ultraperiféricas productoras de plátanos a promover una organización común de mercado. Contestada desde su misma creación por los estados centroeuropeos importadores de fruta del área dolar, objeto de pleitos dentro de la organización mundial del comercio promovidos por Estados Unidos (fiel defensor de sus empresas transnacionales, aunque en su territorio no produzca un solo kilogramo de plátanos), la OCM del plátano ha ido perdiendo poco a poco su carácter proteccionista hasta llegar a la situación actual.

No cabe duda de que si no hubiera pinchado la burbuja inmobiliaria, ni estallado la crisis sistémica en que nos hallamos, el siguiente monocultivo canario hubiera sido el cesped para campos de golf. El cesped en sí mismo, mirado exclusivamente como cultivo, no es más esquilmante ni más consumidor de agua que el plátano, simplemente es otro cultivo de exportación por el que supuestamente se obtienen ingresos del exterior, en este caso la entrada que se le cobra al que viene a jugar, aunque a costa de desviar recursos en tierra y agua que podrían servir para cultivos de abastecimiento interior, igual que el plátano. Lo perverso es que el objetivo real del que promueve un campo de golf no es sacar rentabilidad de su explotación, sino revalorizar las urbanizaciones anexas. Da igual que no vengan turistas a jugar al golf.

¿Cuál es entonces el mejor monocultivo para Canarias? Pues ninguno. No está en crisis el plátano, son los monocultivos los que están en crisis. Los pueblos hermanos de Centro y Suramérica tampoco se están beneficiando gran cosa de que sus mejores tierras las ocupe el monocultivo del banano.

Una crisis es un contratiempo, pero también la oportunidad para cambiar. Bien está que los señores productores de plátanos perciban las máximas ayudas posibles mientras duren para que la transición no sea demasiado amarga, pero tenemos que hacernos a la idea de que es la globalización la que ya no da más de sí. Entramos en la era de la relocalización. Si monocultivo es dependencia, cuando no colonialismo, cultivar variedad para abastecer a la población del país es soberanía alimentaria.

domingo, 6 de junio de 2010

Poema Huelga, de Gioconda Belli

 
 
 

Vamos a tener muchas ocasiones, comenzando por este próximo martes, para recitar este poema:

Quiero una huelga donde vayamos todos



Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,


una huelga naciendo en cada cuerpo.






Quiero una huelga


de obreros de palomas


de choferes de flores


de técnicos de niños


de médicos de mujeres.






Quiero una huelga grande,


que hasta el amor alcance.


Una huelga donde todo se detenga,


el reloj las fábricas


el plantel los colegios


el bus los hospitales


la carretera los puertos.






Una huelga de ojos, de manos y de besos.


Una huelga donde respirar no sea permitido,


una huelga donde nazca el silencio


para oír los pasos del tirano que se marcha



domingo, 30 de mayo de 2010

1789 y 2012, PARECIDOS RAZONABLES


Nombro al año 2012 en el título de esta entrada porque ha adquirido cierta aura apocalíptica, pero podría ser el 2013, el 2011 o, al paso que vamos, incluso el 2010. Comparo el momento histórico que vivimos con los años que precedieron a 1789 (año en comenzó la revolución francesa) porque nuestra situación social y económica se está pareciendo mucho a la vivida en Francia en vísperas de la gran revolución. No me refiero sólo a España, sino en un sentido amplio a la zona euro y a todo el mundo desarrollado incluyendo a Gran Bretaña y a los Estados Unidos.

Entonces como ahora las finanzas del estado estaban en quiebra y el gobierno se veía obligado a imponer un plan de ajuste sobre el país; entonces como ahora los estamentos privilegiados estaban exentos de cargas fiscales y se oponían a una reforma económica que pudiera perjudicarles a ellos también; entonces como ahora esas clases creían que el sistema que justificaba su dominio era inamovible y formaba parte del orden natural.

La monarquía francesa durante la década de los ochenta del siglo XVIII estaba arruinada por sus gastos de guerra y los despilfarros en la corte, y sólo se mantenía a base de emitir deuda pública cuyos intereses eran una carga cada vez mayor. La nobleza y el clero, principales poseedores de la riqueza del país, estaban exentos de pagar impuestos, privilegio heredado de la época fuedal. Los campesinos debían ciertas contribuciones a sus señores en trabajo o en metálico (la corvé y la taille), así como el 10% de sus cosechas a la iglesia en concepto de diezmo. Los que no eran ni nobles ni clérigos, el llamado “tercer estado”, pagaban así mismo sus impuestos al estado. Los sucesivos ministros ilustrados del rey Luis XVI ideaban reformas fiscales que pretendían extender a los estamentos privilegiados la obligación de pagar impuestos, pero chocaban con su firme oposición y el rey no se atrevía a llevarlas a la práctica. Finalmente el rey decidió convocar para mayo de 1789 en Versalles una asamblea de representantes de todo el reino, los Estados Generales, que sólo se reunía excepcionalmente (la última había sido en 1614), para aprobar la reforma.

En estas cortes se votaba por estamentos: cada uno de los tres estamentos, nobleza, clero y tercer estado, tenía 250 representantes, pero a la hora de votar se reunían por separado y su postura mayoritaria contaba como un único voto. La opinión pública exigía que se duplicara el número de representantes del tercer estado y que se votara por cabeza, pero el rey cedió en lo del número de representantes, mantuvo el voto por estamentos. Viendo los miembros del tercer estado que siempre perdían por dos a uno, se reunieron aparte en una sala anexa dedicada a frontón, junto con algunos nobles y clérigos liberales que se les adhirieron, se declararon constituidos en Asamblea Nacional y juraron no separarse hasta que Francia tuviera una constitución. El rey ordenó el 23 de junio que se disolvieran, a lo que ellos hicieron caso omiso. Finalmente el 14 de julio, ante los rumores de que el rey había ordenado a sus mercenarios extranjeros su desalojo por la fuerza (pues las tropas de origen francés no le obedecían), el pueblo de París se amotinó y asaltó los depósitos de armas, entre ellos la fortaleza de La Bastilla.



¿Qué parecido existe con la situación actual? Si se mira con perspectiva histórica, mucho.

Por ceñirnos al caso de España, el gobierno del señor Rodríguez Zapatero rebaja los salarios de los empleados públicos, congela las pensiones, restringe el gasto social, aumenta los impuestos indirectos como el IVA, pero no se atreve a aumentar el gravamen de las rentas más altas, ni de los beneficios del capital, ni a perseguir el fraude fiscal. El ejemplo más sangrante son las SICAV (Sociedades de Inversión Colectiva de Capital Variable), vehículo favorito de las grandes fortunas del país, que tributa el 1% en el impuesto de sociedades, cuando el tipo general es del 30%. Requieren un capital mínimo de 2,4 millones de euros y más de 100 socios, que habitualmente se cubren con testaferros. No es sólo España: todos los estados desarrollados compiten entre sí en el trato favorable a las grandes fortunas, para atraer más capitales o para evitar que se fuguen los que ya hay.

A sabiendas de que cuenta con la oposición de la mayoría social, el gobierno y el partido a su servicio aprueban un plan de ajuste severísimo porque algunos estados como España “se están viendo sometidos a la presión de los mercados financieros”, y “para reforzar la confianza en nuestra economía, para mantener entre nosotros a los inversores”. En el debate posterior llega el señor presidente a decir que los gobiernos no siempre pueden hacer todo lo que desde fuera parecería lógico, y que incluso los gobiernos más poderosos tienen "una dialéctica difícil con el mundo financiero".

¿Cuántos votos han sacado esos inversores o esos mercados financieros? ¿A qué elecciones se presentaron? Si nos extrañamos de que en siglo XVIII la monarquía absoluta gobernara por mandato divino, o que la nobleza tuviera derechos de sangre, ¿Vemos normal que en nuestra época una nación supuestamente soberana vea trastocada su política económica y social por fuerzas anónimas (porque nadie sabe con certeza qué personas son esos inversores) pero irrestisibles, como si fueran fenómenos naturales?

Aunque nos separen más de dos siglos, entre esa época y la actual hay parecidos razonables.



lunes, 24 de mayo de 2010

Estados en quiebra, mercados financieros y esquema Ponzi

En algún comentario recibido con motivo de la publicación en este blog de la “Instancia de un funcionario al Excmo. Sr. Presidente del gobierno” se me pedía que desglosara de dónde había sacado la información que mencionaba, a fin de poderla difundir con más fundamento.

Las cifras sobre el deficit y las deudas pública y privada, y sobre el efecto de la burbuja inmobiliaria en la deuda privada, han salido del estudio Deuda privada y salud del sistema financiero, realizado por la consultora Solchaga Recio & asociados.
 

Juan Torres Lopez en su artículo Nos gobiernan los mercados destapa la estrategia de los llamados “mercados financieros” para, con los mismos fondos que los gobiernos y los bancos centrales pusieron a su disposición para evitar su colapso debido la crisis financiera provocada por ellos mismos, especular contra la deuda pública emitida por los estados (con la inestimable ayuda de las agencias de calificación). Recomiendo que sigan su blog Ganas de Escribir si quieren tener una visión de la crisis distinta de la que los amos del capital le imponen a la prensa a su servicio.

Vicenç Navarro en su artículo Lo que no se dice de la crisis publicado en PUBLICO explica que, contra lo que los economistas neoliberales repiten como si fuera un dogma, el verdadero problema de los estados PIGS no es que el estado gaste demasiado, sino que recauda poco. De ahí que la verdadera solución sea aumentarle la presión fiscal a las rentas del capital.

Es este tipo de Estado el que explica que, a pesar de que su deuda pública no sea descomunal (como erróneamente se presenta el caso de Grecia en los medios, cuya deuda es semejante al promedio de los países de la OCDE), surjan dudas de que tales estados puedan llegar a pagar su deuda, consecuencia de su limitada capacidad recaudatoria. Su déficit se debe, no al aumento excesivo del gasto público, sino a la disminución de los ingresos al Estado, resultado de la disminución de la actividad económica y su probada ineficacia en conseguir un aumento de los ingresos al Estado, debido a la resistencia de los poderes económicos y financieros.
Para tener una idea cabal de la situación también hay que leer lo que los neoliberales escriben en su prensa color salmón. Nouriel Roubini en su artículo Regreso al abismo nos dice que entramos en una segunda fase de la crisis cuando los estados se ven arrastrados por el peso insoportable de los rescates de deuda privada que asumieron (socializar pérdidas privadas), sin que puedan ser a su vez rescatados. El autor reconoce que los mecanismos de la deuda mundial se parecen a un plan Ponzi, aludiendo a la famosa estafa piramidal de principios del siglo XX.

Así, los acontecimientos recientes en Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y España son simplemente la segunda fase de la reciente crisis financiera mundial. La socialización de las pérdidas privadas y la laxitud fiscal encaminada a estimular las economías en recesión han propiciado una peligrosa acumulación de déficits presupuestarios y deuda públicos. Así, pues, la reciente crisis financiera mundial no ha acabado; al contrario, ha alcanzado una fase nueva y más peligrosa.

(...)

Los gobiernos que rescataron nuestras empresas privadas necesitan ahora rescates, a su vez, pero, ¿qué ocurrirá cuando se acabe la buena disposición política de Alemania y otros acreedores disciplinados –muchos de ellos correspondientes ahora a mercados en ascenso– a financiar semejantes rescates? ¿Quién rescatará entonces a los gobiernos que han rescatado a bancos y entidades financieras privados? Los mecanismos de nuestra deuda mundial se parecen cada vez más a un plan Ponzi.

(...)

A consecuencia de ello, es probable que “la economía de crisis” nos acompañe durante mucho tiempo. De hecho, la reciente crisis financiera no ha acabado y –lo que es peor– la medicina usada para tratarla puede haber sido en parte tóxica. Parece haber debilitado aún más al paciente y haberlo vuelto más adicto a drogas peligrosas, además de menos resistentes a nuevas cepas del virus, que en algunos casos pueden resultar fatales.





miércoles, 12 de mayo de 2010

EL TITANIC SE HUNDE

El 14 de abril de 1912 el mayor y más lujoso transatlántico de su época, considerado insumergible, se hundió en su viaje inagural en apenas dos horas y 40 minutos tras chocar con un iceberg cerca de Terranova.

El buque navegaba por un mar plagado de icebergs en plena época de deshielo a mayor velocidad de la que aconsejaba la prudencia porque su capitán, presionado por el armador, quería batir el record de velocidad en travesías transatlánticas. Cuando tuvo lugar el choque, y a pesar de que para su diseñador fue evidente desde el primer momento que el hundimiento era irreversible, fue política del capitán quitarle importancia al asunto para no causar pánico. La prioridad en el acceso a los insuficientes botes salvavidas la tuvieron los pasajeros de primera clase. La orquesta continuó tocando para mantener la calma incluso cuando ya era notorio que el buque se hundía.

Este episodio ha sido comparado repetidamente con la marcha de la economía mundial. Los paralelismos son evidentes. Las dos grandes escuelas del pensamiento económico dominante, keynesianos y neoliberales, coinciden en que el buque es insumergible y que sus remedios acabarán por sacarlo a flote. Los keynesianos dicen que el aumento del gasto público y el rescate por parte del estado de los sectores financieros e industriales arruinados relanzarán la actividad económica. Son como los que quieren impedir el hundimiento del Titanic poniendo los motores del barco a funcionar achicando el agua que entra a raudales por las vías de agua que tiene abiertas, aunque ya no se puedan cerrar. Los neoliberales dicen que esto es contraproducente, porque estos rescates absorben los recursos que necesita la iniciativa privada para continuar “la senda del crecimiento”; bastaría con reducir el gasto público al mínimo aunque supusiera un doloroso ajuste para la mayoría de la población. Son como los que creen que hay que volver a conectar las hélices para que el buque siga navegando sin perder velocidad, y que para impedir el hundimiento hay que soltar lastre tirando por la borda a la carga y al pasaje, preferentemente a los de segunda y tercera clase. Los recientes sucesos de Grecia pueden ser un anuncio del motín que se producirá entre el pasaje si tal cosa se intentara.

Otra reflexión que puede hacerse es que la crisis es sistémica y global. No puede salvarse la zona dolar a costa de la zona euro, ni los estados acreedores a costa de los deudores, ni los paises emergentes pueden desacoplarse de los desarrollados, de la misma manera que no puede hundirse la proa pero seguir a flote la popa, ni que se salvará la banda a babor a costa de la de estribor.

Los medios de desinformación de masas son la orquesta que seguirá tocando todo el tiempo que haga falta para que no nos demos cuenta de lo escorado que está el barco.



La última pieza que tocó la orquesta fue el himno “Nearer, my God, to Thee” (“Más cerca, oh Dios, de ti”).