José Martí nos enseña que quien resiste con perseverancia acaba trinfando

TRES HEROES - José Martí

Hay hombres que viven contentos aunque vivan sin decoro. Hay otros que padecen como en agonía cuando ven que los hombres viven sin decoro a su alrededor. En el mundo ha de haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados.




Un hombre solo no vale nunca más que un pueblo entero; pero hay hombres que no se cansan, cuando su pueblo se cansa, y que se deciden a la guerra antes que los pueblos, porque no tienen que consultar a nadie más que a sí mismos, y los pueblos tienen muchos hombres, y no pueden consultarse tan pronto. Ese fue el mérito de Bolívar, que no se cansó de pelear por la libertad de Venezuela, cuando parecía que Venezuela se cansaba.



viernes, 2 de marzo de 2012

Las Matemáticas del Decrecimiento


«Quien crea que el crecimiento exponencial puede durar eternamente en un mundo finito, o es un loco o es un economista». Kenneth Boulding (1918-1993), economista, presidente de la American Economic Association (1968).
Nunca se vio en la naturaleza que una población o un organismo pudiera mantener su crecimiento indefinidamente. Sólo a economistas se les puede ocurrir que los recursos naturales son inagotables porque continuamente la tecnología, gracias al estímulo del libre mercado, descubre nuevos recursos; no importa lo escasos que lleguen a ser; cuanto más escasos, más subirá su precio, más ganará quien descubra recursos alternativos, y antes se desarrollará la tecnología necesaria para ello. Esta es la idea predicada por los neoliberales, dominante hasta ahora en el pensamiento económico, irrefutable si sólo se razona en términos monetarios, fácilmente desmontable si se razona en términos energéticos.
Está tan arraigada la idea de la inevitabilidad del crecimiento que ya oficialmente se habla del crecimiento sostenible como solución a la crisis, como si no eso no fuera un oxymoron, una contradicción en los términos. Esta gráfica sobre la previsión de las puntas de demanda energética en la isla de Tenerife, sacada del documento del gobierno autónomo de Canarias recientemente sometido a exposición pública “Revisión del Plan Energético de Canarias PECAN 2006-2015”, es todo un ejemplo.
El documento redactado en 2005 inicialmente preveía un crecimiento lineal ininterrumpido que en 10 años llevaría la punta de demanda energética de 600 a 900 MW, un incremento del 50%. Durante 2010 y 2011 se revisa el plan y se constata que, por efecto de la crisis, la demanda se ha estancado. No obstante suponen, y así reflejan en su gráfica, que a partir de 2011 la demanda debe de volver a crecer, aunque esté en contradicción con las actuales expectativas de ralentización de la actividad económica para los próximos años. Prevén tres escenarios: inferior, medio y superior, siendo la demanda en cualquiera los tres casos es una línea recta de pendiente positiva, mayor o menor, pero siempre positiva.
La línea recta de pendiente positiva es prácticamente la única función matemática que maneja el planificador oficial. Jamás veremos una recta en que a<0, ni siquiera una línea horizontal donde y=cte. Toda previsión de futuro tiene inevitablemente que ser creciente.
           

Los planificadores son en el fondo personas sensatas. Aunque las directrices que reciben les obligan a no considerar otra hipótesis más que la del crecimiento, ellos por pudor se quedan en el crecimiento lineal, pero si sólo fuera por quienes manejan verdaderamente la planificación, el crecimiento debería de ser exponencial.






Por la propia naturaleza crematística del sistema, todo capital invertido debe generar plusvalía,  y esa plusvalía se debe reinvertir para seguir generando más plusvalía; toda cantidad prestada debe ser devuelta con intereses, y los intereses generan a su vez más intereses. La fórmula del interés compuesto es un caso particular de función exponencial. Quien se lea la letra pequeña de cualquier contrato de préstamo que haya firmado con su banco, se la encontrará.

Para que las deudas se paguen tiene que haber crecimiento. Gran parte del trabajo y de los recursos del mundo se destinan al crecimiento. Si el PIB de un estado no crece al 3%, no se crea empleo, y debiera estar por el 8 o el 10% para que hubiera pleno empleo. Un estado cuyo PIB “solo” crezca el 1% está en una grave crisis; si decrece o se estanca, si no hay crecimiento, está en recesión: grave situación que anuncia quiebras, paro, pobreza y conflictos sociales. El sistema no funciona más que si la riqueza crece de forma exponencial.
En las épocas en que la economía real no puede crecer exponencialmente, el dinero se refugia en la economía virtual. Se especula con tulipanes, con solares, con opciones de compra sobre solares, con casas, con contratos de futuros de materias primas, con acciones, con pagarés, con fondos respaldados con hipotecas, con seguros que respaldan a esos fondos, con papelitos de colores. Para ser especulador no hace falta manejar grandes capitales, ni ser socio de la Trilateral, ni ser invitado a las reuniones del Club Bilderberg. El señor que tiene los ahorros de su vida o una modesta herencia puesta a plazo fijo al 2%, y dice que no le renta nada, y lo pone en fondos de inversión que le rentan el 6% (que a su vez invierten en sellos, trigo, petróleo o deuda emitida por el estado portugués), es un especulador.
Las curvas de crecimiento de la masa monetaria de USA (total de dólares, físicos o virtuales, que ha emitido la Reserva Federal), y de su deuda externa (total de papelitos de colores, físicos o virtuales, que USA le ha endosado al resto del mundo), que no dependen para nada de la economía real ni de ningún impedimento físico, son los mejores ejemplos que podemos poner de crecimiento exponencial sin límite.

En la naturaleza se dan crecimientos exponenciales, pero sólo de forma temporal. Una población, puesta en un medio donde no haya factores limitantes, primero se multiplicará exponencialmente hasta que comience a agotar algún recurso esencial; pasará por un punto de inflexión y aunque aún seguirá creciendo, lo hará cada vez menos; llegará a un máximo, tras el cual decrecerá, primero exponencialmente (como el que se cae por una pendiente), y luego tras un punto de inflexión, caerá de forma cada vez más suave hasta llegar a un línea que tienda a la horizontal.
Esa es la función gaussiana.  Cuando x sea igual b, la función alcanzará un máximo igual a a. La forma de la curva dependerá del parámetro c.

El crecimiento de una población de bacterias dentro de un tubo de ensayo, el de los renos abandonados en una isla del Artico sin ningún predador que controle su población, la evolución de la población en la isla de Pascua, todos los ecosistemas cerrados que no puedan autoregularse hasta llegar a un equilibrio siguen esta pauta de crecimiento.

La extracción de un recurso no renovable en un yacimiento limitado sigue también una curva gaussiana. Como comprobó el geólogo King Hubbert extrayendo petróleo en Estados Unidos durante los años 50 (y podría corroborar cualquiera que haya extraido agua de un pozo o de una galería), la pauta que sigue todo pozo de petróleo es que al principio la producción crece de forma exponencial (cuanto más se perfora, más se extrae), luego tiene a estabilizarse (cada vez cuesta más de extraer porque hay que bombearlo desde mayor profundidad), hasta que la producción decrece por mucho que se invierta en medios, primero abruptamente y luego menos, hasta su total agotamiento. Sumando las curvas de producción de todos los pozos de Estados Unidos, agotados o por agotar, obtuvo (evidentemente) una curva gaussiana, de la que pudo deducir (conociendo los puntos de la parte izquierda de la curva) los valores de a, b y c en la fórmula de la gaussiana anteriormente expuesta,  y pudo predecir correctamente en 1956 que el cenit de la producción de petróleo en Estados Unidos se alcanzaría en torno a  1970.
Con idéntico método la ASPO (Asociación de estudios del peak-oil) elaboró esta curva en 2004, que predice el cenit de producción mundial de petróleo convencional para mediados de la pasada década (ya ocurrió), y el del total de líquidos (incluyendo el gas natural licuado) para el momento presente.
Ciertamente que la forma de esta gaussiana no es perfecta, porque los acontecimientos políticos afectan coyunturalmente al proceso, pero esos acontecimientos políticos están a su vez determinados por la geología. El doble pico en los años setenta corresponde a las crisis del petróleo de los años 1973, cuando la OPEP decretó un embargo contra los países que apoyaban a Israel en la guerra del Yom Kippur, y 1979, cuando la revolución islámica en Irán depuso al Sha. Nunca hubiera podido ser usado el petróleo como arma si antes en 1970 Estados Unidos (principal productor mundial hasta entonces) no hubiera llegado a su cenit de producción. No tendrían tanta trascendencia la actuales tensiones entre Irán y el imperio si Arabia Saudí, principal productor mundial y único que hasta ahora tenía capacidad excedentaria, no hubiera llegado recientemente a su cenit.

No sólo el petróleo. Todo tiene un pico, sobrepasado o próximo a sobrepasarse. Estas son las curvas previstas para la extracción del conjunto de petróleo y gas natural (pico en 2015), carbón (pico en 2025), uranio (pico en 2020), fosfatos (pico alcanzado en 1990), cobre (pico en 2020),  oro (pico alcanzado en 2000), hierro, selenio, zirconio (picos alcanzados a mediados de los 90),  plomo (pico alcanzado en 1990) y mercurio (pico alcanzado en los 60). De todo se puede sacar una gaussiana:










En un ecosistema donde todas las poblaciones lleguen finalmente a un equilibrio entre sí y con los recursos renovables de los que dependan, la población no tiene que tender a 0, sino que puede estabilizarse en muy  un valor constante situado por encima.

El libro de Donella y Dennis Meadows y otros autores “Los Límites al Crecimiento (1972)”, continuado por “Más allá de los Límites al Crecimiento (1992)”, no es más que un estudio sobre las implicaciones de la función gaussiana.  Por encargo del Club de Roma, investigadores del MIT, basándose en la simulación informática del programa World3, creado con el objetivo de recrear el crecimiento de la población, el crecimiento económico y el incremento de la huella ecológica de la población sobre la tierra en los próximos 100 años, concluyeron que “en un planeta limitado, las dinámicas de crecimiento exponencial (población y producto per cápita) no son sostenibles.

En las simulaciones del World3, los escenarios desarrollistas a ultranza, donde no se hace nada por limitar la población ni la producción, acaban inevitablemente en colapso a medio plazo, independientemente de si los recursos también aumentan.
Escenario 1 (tomado de "Más allá de los Límites al Crecimiento", página 169): la sociedad mundial se mantiene en la senda del crecimiento mientras le sea posible, sin cambios de política fundamentales




Los escenarios donde se simula un esfuerzo real por limitar el crecimiento acaban, tras una crisis temporal, con la población y los parámetros indicadores del nivel material de vida estabilizados en valores relativamente altos.

Escenario 12 (tomado de "Más allá de los Límites al Crecimiento", página 245): Se implantan políticas de sostenibilidad, que limiten la población, la producción industrial y la contaminación, a partir de 2015.



Necesitamos que comience a admitirse oficialmente que la Tierra no es plana e infinita, sino esférica y limitada.

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