José Martí nos enseña que quien resiste con perseverancia acaba trinfando

TRES HEROES - José Martí

Hay hombres que viven contentos aunque vivan sin decoro. Hay otros que padecen como en agonía cuando ven que los hombres viven sin decoro a su alrededor. En el mundo ha de haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados.




Un hombre solo no vale nunca más que un pueblo entero; pero hay hombres que no se cansan, cuando su pueblo se cansa, y que se deciden a la guerra antes que los pueblos, porque no tienen que consultar a nadie más que a sí mismos, y los pueblos tienen muchos hombres, y no pueden consultarse tan pronto. Ese fue el mérito de Bolívar, que no se cansó de pelear por la libertad de Venezuela, cuando parecía que Venezuela se cansaba.



jueves, 20 de septiembre de 2007

GRANADILLA Y ARINAGA SON EL FERROL


La lucha contra las plantas de regasificación en tierra de gas natural licuado que están proyectadas para Granadilla y Arinaga tiene mucho, mucho que ver con la que se libra en Galicia contra la ya construida en Mugardos, próxima a El Ferrol. Esta regasificadora está en pruebas y por ahora han entrado cuatro buques gaseros (el último ayer día 17 de agosto de 2007) con fuerte movimiento social en contra y la oposición de los mariscadores de la ría de El Ferrol, que montan barreras con sus barcos para impedirles la entrada. Algunas circunstancias de la regasificadora de El Ferrol son parecidas a las de las dos regasificadoras canarias en proyecto.

La regasificadora dista pocos metros de las casas del pueblo de Mugardos, está a 900 metros de una base naval y a poco más de 1000 metros de la ciudad de El Ferrol, de 100.000 habitantes. La proyectada en Granadilla dista de Las Maretas (Arico), con 3.000 habitantes, tan solo 500 mts.; de La Caleta (Arico), 2.410 mts.; de Las Arenas (Arico), 2.874 mts; de Tajao (Arico), 3.200 mts.; de San Isidro (Granadilla), con 15.139 hab, 6.400 mts.; de El Médano (Granadilla), con 7.235 habitantes, 5.900 mts. La proyectada en Arinaga dista apenas 150 metros de las viviendas más próximas. Vemos pues el más absoluto desprecio, no ya por las distancias de entre 3 y 6 Km. que se han adoptado como medida de seguridad en países civilizados en base al cálculo según diversos modelos de los radios de peligrosidad o de impacto de las nubes de gas y aire mezclados que se producen en caso de accidente, sino por los 2.000 metros que impone El Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, Real Decreto 2414/1961, de 30 de noviembre.

Según la norma UNE-EN 1532, en caso de accidente un buque gasero debe poder salir de puerto por sus propios medios, y el terminal de descarga deberá estar orientado para que el buque pueda partir rápidamente utilizando la fuerza de los vientos dominantes. El viento se ha de tener muy en cuenta con estos barcos: dada la baja densidad del gas licuado (la mitad que el agua aproximadamente) y la limitación que supone que el calado no deba sobrepasar 10 o 12 metros para poder entrar en puerto, se tienen buques de más de 45 metros de manga (anchura) en donde los tanques sobrevuelan de forma notable la cubierta principal. Estas enormes superestructuras sobre la cubierta hacen que estos buques ofrezcan una gran superficie vélica que normalmente dificulta la maniobrabilidad de los mismos aún en casos de vientos flojos.

Por el contrario la entrada y salida de los buques gaseros es peligrosa y no cumple lo previsto en la norma. En El Ferrol por ser a través de una ría cuya estrechísima y poco profunda entrada sólo es practicable para los gaseros con pleamar, de día y ayudados por remolcadores. En caso de accidente el buque podría tener que permanecer dentro de la ría, a pocos metros de El Ferrol, hasta la pleamar del día siguiente, con los vientos dominantes del oeste empujando el barco hacia el fondo de la ría. En el caso de Granadilla los vientos del nordeste, muy fuertes de ordinario (se ha calculado que la tercera parte de los días el proyectado puerto industrial no estaría operativo por no poderse efectuar carga ni descarga de contenedores debido al viento) no dejarían salir al buque hacia alta mar, sino que lo arrastrarían paralelo a la costa hacia la población de El Médano.
Los estudios de impacto ambiental se han hecho como puro trámite, sin tener en cuenta en cuenta los efectos sobre el medio ni sobre la sociedad. El sistema usado en todos los casos para calentar el gas licuado es con un sistema abierto que emplea agua de mar, con un doble impacto sobre el medio marino: por la baja temperatura que alcanza el agua de retorno que se vierte otra vez al mar, entre 5º y 7º menos, y por el cloro con que se trata el agua para impedir proliferación de organismos marinos dentro de los conductos. En El Ferrol supone el fin de la actividad pesquera y marisquera en la ría; no en vano son los mariscadores, que pierden su medio de vida, la vanguardia en la lucha contra la puesta en funcionamiento de la regasificadora. En Granadilla supone un grave impacto sobre el medio marino y la actividad pesquera en toda la zona sur de Tenerife; Así mismo en el sur de Gran Canaria con la regasificadora de Arinaga.

Finalmente la verdadera causa de que en todos estos casos se busquen esos extraños emplazamientos en tierra obedece a intereses particulares. La regasificadora gallega inicialmente se pensaba ubicar en un nuevo puerto exterior a la ría, pero la decisión final sobre su emplazamiento se debió a un acuerdo pactado en secreto entre Fraga y el empresario local Tojeiro, propietario de los terrenos y principal impulsor y accionista de referencia de la planta de Mugardos. Según el periódico digital Xornal.com, el artífice del trato fue el ex - conselleiro de economía de la Xunta de Galicia, José Antonio Orza Fernández, quien participa en el accionariado de una de las sociedades que conforman el Grupo Tojeiro,: Industrias del Tablero (Intasa). Anteriormente formó parte de los órganos de administración de Forestal del Atlántico (Foresa) e Impregnaciones Melamínicas Gallegas, también del grupo Tojeiro. La Xunta participa con el 10% en el capital de REGANOSA, donde también están el Grupo Tojeiro, ENDESA, Unión FENOSA, Caixa Galicia, la argelina Sonatrach, Banco Pastor y Caixanova. No obstante el actual gobierno gallego (PSOE/BNG) sigue calificando esta planta de estratégica para Galicia.

Las regasificadoras canarias son promovidas por GASCAN, donde participan ENDESA con el 45%, el gobierno de Canarias con el 10%, las Cajas de ahorros de Canarias con el 5% y 12 empresarios canarios vinculados al sector de la construcción, designados por el Gobierno sin concurso público, con el restante 40% de las acciones. Estos empresarios son 6 de Las Palmas: Eustasio López (Lopesan), Juan Miguel Sanjuán (Satocan), Germán Suárez (Astican), Pérez Moreno (Laymos), Javier Esquivel (Opcsa) y Pedro Agustín del Castillo; y 6 de Tenerife: Pedro Suárez, Antonio Plasencia (Puntalarga), José Fernando Rodríguez de Azero, Ignacio González (Vultesa), Juan Fuentes (Atlantis) y Pedro Luis Cobiella (Hospiten). El alcalde de Agüimes, Antonio Morales, en cuyo término está Arinaga, puso el 11 de noviembre de 2005 en conocimiento del Fiscal Anticorrupción del Tribunal Superior de Justicia de Canarias la operación de venta de las acciones por si los hechos pudieran ser constitutivos de los delitos de malversación y prevaricación. La razón de que GASCAN no haya considerado siquiera una estación regasificadora offshore es que significaría mucha menos obra civil en tierra y buena parte de sus accionistas de referencia son compañías constructoras, que además han acaparado terrenos en el polígono industrial de Granadilla y necesitan la regasificadora en tierra y el puerto industrial correspondiente para revalorizarlos, al margen completamente de la rentabilidad que en el futuro puedan tener o no la central térmica a gas y el puerto industrial.

Como consideración general, las tres plantas se proyectaron cuando el precio del gas natural estaba en 2 $ por millón de BTU (unidad inglesa equivalente a la energía de 2.760 metros cúbicos de gas) cuando ahora lleva camino de quintuplicarse. Habiéndose alcanzado ya el peak – gas en EEUU, es previsible que aumente sus compras de GNL en ultramar, provocando una fuerte y creciente competencia con los demás consumidores, agravada por la escasez de buques gaseros, lo que presumiblemente dispare los precios y comprometa la viabilidad económica de estas instalaciones. Da igual que sean offshore o estén en tierra.
Juanjo Triana.

jueves, 17 de agosto de 2006

EL GAS NATURAL LICUADO, UN MAL NEGOCIO



¿Es el gas natural la solución ante el incremento del precio del petróleo? ¿Es el combustible inagotable, barato y limpio que algunos quieren hacernos creer? ¿Soluciona la importación de gas natural nuestra dependencia del petróleo? El gas natural no es inagotable, como tampoco lo era el petróleo.

Las reservas de gas natural son más limitadas de lo que se suele pensar. En 1971 se alcanzó el techo de nuevos descubrimientos y desde principios de la década de los 90 el consumo supera a los nuevos descubrimientos. Se estima que el techo de extracción se alcanzaría en unos 15-20 años, teniendo en cuanta que el techo del petróleo, que ya está próximo a alcanzarse, acelerará aún más el incremento del consumo del gas natural.

En la gráfica se muestra la evolución de la producción y del descubrimiento de nuevas reservas del petróleo (en verde) y del gas natural (en rojo). Cada vez es más difícil descubrir nuevas reservas, lo que lleva al agotamiento de las que ya hay y a que tarde o temprano se alcance el techo de extracción, pasado el cual la producción declina inexorablemente.



El gráfico siguiente muestra la producción conjunta de petróleo (incluido petróleos no convencionales) y gas natural. El petróleo convencional ha alcanzado el techo en 2004. El petróleo no convencional está permitiendo satisfacer la demanda. El gas natural licuado ha venido soportando la mayor parte de esta tarea, pero su aportación tiende a disminuir relativamente, ganando en importancia el petróleo procedente de arenas bituminosas y, sobre todo, el obtenido a gran profundidad en el océano.



Mucho antes de que se alcance el techo mundial del gas natural se producirá el conjunto de petróleo y gas natural. Se encuentra en un punto intermedio entre los dos. Si el techo del petróleo está próximo y el del gas natural se producirá en 15-20 años, el techo conjunto se producirá en algún punto intermedio, posiblemente a mediados de la próxima década. A partir de aquí el incremento de las extracciones de gas no podrá compensar la disminución del petróleo disponible. A partir del techo de gas natural la oferta conjunta caerá al ritmo de la disminución de la oferta de petróleo. Por último, la pendiente de la curva conjunta se hace mucho más escarpada a partir de que las extracciones de gas caigan en picado, una vez acabada la meseta de extracciones.

La curva de extracción del gas no es como la del petróleo. En vez de tener forma de campana, se parece más bien a una meseta: Al ser un gas, al contrario que lo que sucede con un líquido, una vez que un pozo se ha perforado, se requiere relativamente poco esfuerzo para bombear el gas. Hay poca disminución en la producción y poca necesidad de gastar más energía para llevar el gas hasta el agujero de extracción. Luego pasa por una meseta y luego tiene una caída pronunciada, que apenas se anuncia previamente, ya que la presión en el pozo cae y la producción se desvanece. EE.UU, cuya demanda es cerca de un tercio de la mundial, está sufriendo esta situación. Hasta finales de la década de los 60 tuvo las mayores reservas del mundo. Su capacidad de extracción está cayendo al ritmo del 1% y se espera que lo haga más rápido en el futuro, a pesar del frenético ritmo de nuevas perforaciones y de las importaciones de Canadá, cuya producción también han llegado a su cenit.

Importar gas natural crea una nueva dependencia energética.

Las reservas de gas natural están más concentradas que las de petróleo. La OPEP del gas natural estaría representada por Rusia, a la que se le atribuye un tercio de las reservas, que junto con Irán llegaría al 50%. El Golfo Pérsico y las antiguas repúblicas soviéticas contienen el 68% de las reservas, cifra que se elevaría al 70% en 2030. El resto se encuentra, sobre todo, en Argelia, Yemen y Angola. La comisión europea ya en 2000, en su libro Verde “Hacia una estrategia europea de seguridad del abastecimiento energético” (Bruselas, 29.11.2000 COM(2000) 769 final) ya advertía de esta situación:

“El abastecimiento de gas de Europa puede crear, con el tiempo, una nueva dependencia, tanto más acusada cuanto que tendemos a un consumo menos intensivo de carbón. El aumento del consumo de gas podría ir seguido de una tendencia al alza de los precios y debilitar la seguridad del abastecimiento de la Unión Europea. En la medida en que el abastecimiento externo de gas de la Unión depende en un 41% de importaciones procedentes de Rusia y en cerca del 30% de Argelia, parece deseable un esfuerzo de diversificación geográfica de los suministros, en particular en GNL.”.

Aunque las reservas de gas naturales aún son abundantes a nivel mundial, en los Estados Unidos ya se ha alcanzado el cenit para la producción de gas natural, lo que ha provocado una crisis del gas durante los últimos años, con precios disparados. No fue casualidad que la crisis del petróleo de 1973 llegara justo después de que Estados Unidos alcanzara su cenit de producción de petróleo en 1971, momento que aprovecharon los países de la OPEP para provocar la primera crisis del petróleo. Si Estados Unidos pasa a importar de ultramar gas natural licuado GNL en cantidades significativas, puede provocar sobre el mercado mundial del gas un efecto similar. De hecho el conservador Consejo Mundial de la Energía (REFLEXIONES SOBRE LA DINÁMICA DE LOS MERCADOS DE PETROLEO Y GAS NATURAL - Mensaje del CME para el 2004) opina que “el mercado del gas natural está hoy, en alguna medida, repitiendo la experiencia del petróleo en los 70”.

En EE.UU. el precio ha pasado de 3.37$ por millón de BTU (unidad inglesa equivalente a la energía de 2.760 metros cúbicos de gas) en 2002 a 14$ en el otoño de 2005, con un repunte hasta los 17$ (equivalentes en términos energéticos a 100$ por barril de petróleo; un 1 barril de petróleo equivale a 5,7 millones de BTU). Durante lo que llevamos de 2006 ha bajado de 10 a casi 6 $ por millón de BTU, pero tradicionalmente vuelve a subir los veranos por la demanda de energía para aire acondicionado y por el descenso de producción que causan en el golfo de México los huracanes. Véanse la evolución y previsiones del índice Henry Hub, de precios del gas natural en Estados unidos en los cuadros que se adjuntan.

Para poder satisfacer la demanda, EE.UU. necesita, según estimaciones, construir 40 plantas regasificadores y en este momento sólo cuenta con 5. Canadá, EE.UU. y Méjico han aprobado la construcción de 15. A medida de que EE.UU. va construyendo infraestructuras aumenta sus compras en el Golfo Pérsico, provocando una fuerte y creciente competencia con los países asiáticos (Japón, Corea del Sur y Taiwán son los mayores importadores de gas licuado; Japón importa la mitad del mismo), que se abastecen sobre todo de esta región. El resultado es una tendencia a un rápido crecimiento de los precios del gas licuado en Asia, donde se espera que aumenten un 75% para 2010 (Vernon, 2005).

El techo del gas natural en Argentina le lleva a reducir sus exportaciones a Chile y Uruguay, lo cual compromete la producción eléctrica de estos países. Es significativo el artículo “El nuevo limbo energético de Chile” publicado el 31 de Mayo de 2006 en La Segunda, edición digital de El Mercurio: "Los precios del gas natural licuado están resultando el doble o triple de lo previsto por el Ministerio de Economía, por lo tanto, el proyecto del GNL tampoco está resolviendo de la forma que queríamos los problemas energéticos de mediano plazo que enfrentará el país, (…) El gas natural licuado es caro puesto que tiene directa relación con el precio del petróleo. Aunque estamos enfrentando una contingencia, en el futuro el precio no será muy distinto al del crudo, y por eso no lo veo como una opción muy viable para la generación de electricidad, salvo que el escenario cambie en forma muy importante".

En Gran Bretaña (donde el gas natural supone el 40,6% del consumo energético primario) la extracción de gas natural cae al ritmo anual del 12%, por lo que ha pasado rápidamente de exportar a importar, pero carece de las infraestructuras necesarias para importar. Los precios del gas natural y de la electricidad se han duplicado en los últimos 18 meses y existe el temor de que los cortes se multipliquen en el futuro próximo.

Por último, el crecimiento de la demanda mundial está provocando una escalada del precio del gas natural (y en especial del licuado), debido a la escasez de medios de transporte (gasoductos y buques gaseros). Los países asiáticos citados tienen dificultades para asegurarse el suministro de gas licuado por la escasez de buques gaseros, a pesar de que pagan un sobre precio en relación con el precio del mercado occidental (Vernon, 2005).

Si Canarias pudiera abastecerse de gas natural mediante gasoducto, aún podríamos disfrutar de contratos de suministro a largo plazo con precios más o menos fijos, pero depender de gas natural licuado transportado por vía marítima nos lleva a competir directamente con los Estados Unidos y con Japón por el suministro, a los precios que las turbulencias del mercado mundial establezcan. Se prevé que España llegue a ser en 2015 el cuarto importador mundial de GNL.