José Martí nos enseña que quien resiste con perseverancia acaba trinfando

TRES HEROES - José Martí

Hay hombres que viven contentos aunque vivan sin decoro. Hay otros que padecen como en agonía cuando ven que los hombres viven sin decoro a su alrededor. En el mundo ha de haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados.




Un hombre solo no vale nunca más que un pueblo entero; pero hay hombres que no se cansan, cuando su pueblo se cansa, y que se deciden a la guerra antes que los pueblos, porque no tienen que consultar a nadie más que a sí mismos, y los pueblos tienen muchos hombres, y no pueden consultarse tan pronto. Ese fue el mérito de Bolívar, que no se cansó de pelear por la libertad de Venezuela, cuando parecía que Venezuela se cansaba.



viernes, 21 de diciembre de 2012

Feliz Era Nueva




El día de hoy, 21 de diciembre de 2012, no es más que una fecha muy significativa en un calendario concreto. Un calendario muy místico, esotérico y hermético, todo lo que ustedes quieran, pero calendario al fin y al cabo. Todos los 31 de diciembre nos corremos una gran juerga para celebrar al Año Nuevo como se merece, da igual lo mal que pinte, porque es la fecha en la que, según nuestro calendario, acaba un periodo y comienza otro, que deseamos que no sea más nefasto que el que acaba. Sin embargo, a esa hora en punto en que nos comemos 12 uvas, y armamos todo ese jolgorio, para otras culturas es una fecha tan vulgar como cualquier otro día laborable. Los chinos celebran el año nuevo chino, con mayor entusiasmo si cabe, el día de luna nueva más próximo a una fecha situada entre el 3 y el 5 de febrero, o día de Comienzo de la Primavera, situado en el punto equidistante entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera; caerá por tanto entre el 20 de enero y el 19 de febrero. Los musulmanes celebran su Año Nuevo el primer día del mes de Moharran, que puede caer en cualquier mes de nuestro calendario gregoriano, porque tienen un calendario de 12 meses lunares de entre 29 y 30 días, que hacen años de entre 354 y 355 años. Los hindúes tienen un calendario administrativo solar que empieza el primero de Chaitra, o 21 de marzo, y otro religioso lunar, cuyo día de año nuevo es aquél en que hay luna nueva antes del ocaso. Los judíos tienen un calendario solilunar pero es más complicado que el chino: cada dos años lunares de 12 meses de 29 o 30 días, se añade un año adicional para que el día de año nuevo siempre caiga hacia el equinoccio de otoño. Los pueblos originarios del Norte de Africa, entre ellos los guanches, tenían un calendario solar cuyo día de Año Nuevo, el Beñesmet, era el día del solsticio de verano, que ahora cae en 21 de junio, pero que hace un par de miles de años, por cosas de la precesión de los equinoccios, caía el 24 de junio; de ahí que los canarios modernos (y otros pueblos de la zona mediterránea) celebremos el día de San Juan con especial devoción.

Por supuesto que cada cultura tiene sus forma particular de agrupar los siglos, en milenios, o de otra forma. Para la cultura maya el día de hoy, 21 de diciembre 2012, se cumple cierto periodo de 5126 años denominado "Cuenta Larga", resultado de un calendario extremadamente complicado que no estaba relacionado sólo con la Luna y el Sol, sino también con las revoluciones de Marte y de Venus. Ese día puede ser una buena ocasión para celebrar simbólicamente que se entra en una Nueva Era, con una fiesta especial en que cada uno conecte con el Cosmos o con la Providencia en la forma que prefiera, preferiblemente en la compañía de sus más allegados.



martes, 20 de noviembre de 2012

Cho Vito y la Ley




La ley es tela de araña, y en mi ignorancia lo explico,
no la tema el hombre rico, no la tema el que mande,
pues la rompe el bicho grande y sólo enrieda a los chicos.
Es la ley como la lluvia, nunca puede ser pareja,
el que la aguanta se queja, más el asunto es sencillo,
la ley es como el cuchillo, no ofiende a quien lo maneja.

La Vuelta de Martín Fierro. José Hernández. 1879
 

No todas las ilegalidades son igual de ilegales, ni todas las leyes se aplican con el mismo rigor, ni todas las sentencias se ejecutan con la misma celeridad. Pocas normas se han aplicado de forma tan desigual como la Ley 22/1988, de Costas de España, de 28 de julio de1988.

Nunca una Ley se ha infringido tanto comola Ley de Costas. Rara vez una ley se ha aplicado de forma retroactiva como la Ley de Costas. Nada es tan arbitrario como fijar un deslinde marítimo-terrestre sobre una costa modificada, en base a planos antiguos o a estudios geológicos, sobre todo cuando quien custodia esos planos o encarga esos estudios es la D.G. de Costas.   

Para ver una línea de deslinde marítimo-terrestre que se tuerce al llegar a ciertas propiedades, o que atraviesa recta al pasar por otras, hay que estudiar el litoral de cualquier municipio de España, como por ejemplo Candelaria, de cuyo PGO están sacadas estos planos:
 


Precisamente en Candelaria ha sido demolido el barrio de Cho Vito.
 
 
 
 
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

El Capital para entender la crisis del capitalismo


 
La mejor lectura para comprender la crisis económica actual es un tratado en tres tomos publicados entre 1867 y 1894. El Capital no contiene en sus 1.500 páginas ni una sola palabra sobre socialismo; no trata más que de capitalismo (como su propio nombre indica). Es un análisis exhaustivo, desde su base filosófica más profunda, de cómo funciona la economía capitalista, escrito con la rigurosidad pero también con la prolijidad y la pesadez de las que sólo es capaz un alemán.

Marx basó su sistema en la teoría del valor, que no fue inventada por él, sino por los clasicos de la economía política clásica inglesa: Adam Smith, David Ricardo y John Stuart Mill, cuya obra conocía al dedillo. La teoría del valor considera que lo que aporta valor a una mercancía es el trabajo humano socialmente necesario contenido en ella. El trabajo humano según Smith, Ricardo y Stuart Mill, como mercancía que es, debe ser remunerado únicamente en su coste de producción, es decir, en lo que cubra las necesidades básicas y suficientes para que el trabajador sobreviva y pueda reproducirse. El excedente se lo queda el capitalista, que para eso hizo su inversión y corrió con los riesgos. Marx únicamente desarrolló esta teoría hasta sus últimas consecuencia y señaló las contradicciones inherentes a la naturaleza crematística del capitalismo, a su necesidad de crecer sin límite, lo que lo llevaba a sufrir inevitable y periódicamente crisis económicas cada vez peores y más profundas.

Para poder oponerse a Marx las escuelas liberales más modernas han renunciado a la teoría del valor, sustituyéndola por la llamada “teoría de la utilidad marginal” (el valor de un bien es algo subjetivo basado en la utilidad que a cada individuo le reporta y en los bienes alternativos a cuya adquisición renuncia), útil para deducir empíricamente precios de mercado, pero a costa de quedarse sin fundamento teórico. Los liberales achacan la existencia de ciclos de prosperidad, superproducción y crisis a la intervención del Estado, que pervierte con mecanismos tales como la manipulación de los tipos de interés, el estímulo del crédito, o la política fiscal, a un mercado que de forma “natural” tendería a regularse sólo.

Los marxistas emplean la teoría del valor, no porque sirva para calcular precios (que también, aunque más complicado), sino porque explica con un soporte matemático mínimo al alcance de cualquiera (la cuenta de la vieja) la naturaleza explotadora del capitalismo, por qué necesitan los capitalistas ampliar la escala de sus empresas para continuar ganando lo mismo, por qué inevitablemente ocurren crisis de superproducción cada vez peores, por qué el capital se refugia en la economía financiera si la economía productiva no le rinde lo suficiente, y por qué para volver a comenzar otro nuevo ciclo de crecimiento tiene primero que destruirse valor (quiebra de empresas) y aumentarse la tasa de plusvalía (lo llaman “moderación salarial vinculada a la productividad”). Quien se haya leído El Capital, puede estar toda la vida polemizando con liberales y nunca serán capaces de demostrarle que el capitalismo no está condenado a desaparecer.

La causa de que el capital tenga ciclos y periódicamente se desquicie es interna, y se formula como “ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia”. Como consecuencia de los avances técnicos y de que se inviertan sistemáticamente los beneficios en aumentos de productividad, y de que la libre concurrencia hace que se generalicen estas mejoras, los precios tienden a bajar, y por tanto disminuye el beneficio por unidad de mercancía fabricada. El capital lo compensa ampliando todavía más la escala e invirtiendo todavía más en aumentar la productividad, con lo que cada vez se crea menos empleo en relación a la masa de mercancías fabricadas, y cada vez disminuyen más los salarios en relación con el total de la economía, y por tanto la capacidad de consumo de la sociedad. Al disminuir la tasa de ganancia disminuye proporcionalmente el tipo de interés (hay exceso de capital ocioso en relación a las oportunidades de inversión en la economía real), que sirve para financiar proyectos cada vez más arriesgados, e incluso especulación pura y dura en la economía financiera. Inevitablemente todo explota, y no volvemos a "la senda del crecimiento" hasta que no quiebran los más endeudados, no vuelven a bajar los salarios, no se destruye capital y no se malbaratan las inversiones que en su día hicieron los más audaces, que son adquiridas por los mismos de siempre a precio de saldo (así se concentra más el capital con cada crisis). Podría explicarse con más rigor en términos marxistas, pero es preferible emplear un lenguaje inteligible por todos.

La intervención del Estado en la economía capitalista, como el más solvente y mejor financiado de todos los empresarios, directamente o favoreciendo a las grandes empresas demasiado-grandes-para-quebrar, por ejemplo mediante obra pública cuanto más faraónica mejor, o mediante contratos en la industria de armamentos, únicamente puede prolongar algunas décadas más este ciclo, pero la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia es general y vale también para el Estado: de ahí que cada vez una mayor cantidad de endeudamiento público provoca una menor cantidad de crecimiento económico. El Keynesianismo es en realidad la muleta que impide que el cojo se caiga, permitiendo que continúe caminando aunque sea renqueando.
 

viernes, 5 de octubre de 2012

Incendios rurales en Canarias y soberanía alimentaria



Quien superponga sobre el mapa de cultivos de la isla de La Gomera o de Tenerife el contorno de la zona afectada por los recientes incendios forestales del pasado mes de septiembre, comprobará que la mayoría de la superficie quemada corresponde al color azul de “Abandono prolongado” o al marrón de “Erial”, y que sólo una mínima parte es zona de bosque. Mal podemos hablar por tanto de incendios forestales: aunque sea la laurisilva del monte del Cedro o del monte del Agua lo más mediático de ambos incendios, el daño principal lo sufrió una extensa  zona, salpicada de núcleos de población, que estuvo en cultivo en su día pero que llevaba décadas abandonada; se trata de incendios rurales.
Incendio de Erjos, entre los municipios de El Tanque, Los Silos y Santiago del Teide, Tenerife. Escala 1:50.000

Los núcleos habitados afectados por el fuego, con miles de personas evacuadas y decenas de viviendas quemadas (Valle Gran Rey, Taguluche, Arure, Chipude, El Cercado o Las Hayas en La Gomera; Erjos, San José de Los Llanos o Ruigómez en Tenerife) estaban rodeados por masas de maleza combustible, resultado de muchos años de abandono de la actividad agraria: retamas, jaras, cañaverales, zarzas, hinojos, jaguarzos… Nunca se quemó ningún pueblo cuyos campos de cultivo estuvieran arados, segados o pastoreados por el ganado, nunca a ningún campesino se le ocurrió edificar su vivienda en mitad de la maleza.

Bien está que se proteste porque las autoridades locales restrinjan el aprovechamiento del monte público, bien está que todo el mundo piense en la pinocha que se deja de recoger del pinar, pero pocos se han preocupado del matorral que invade los terrenos privados.

 
Incendio de La Gomera, municipios de Valle Gran Rey, Vallehermoso y Alajeró. Escala 1:50.000
Cultivar cereales de secano y criar ganado extensivo dejaron de ser actividad rentable desde que a partir de los años 60 Europa nos inundó con sus excedentes. La aplicación de la PAC desde 1992 institucionaliza esta situación, porque las ayudas del REA a la importación de productos agrícolas y ganaderos excedentarios en la Unión Europea son en la práctica una anti-subvención para la agricultura y la ganadería extensivas en Canarias. Es la lógica de la globalización, no tiene sentido pretender ser autárquicos cuando tan ventajosamente compite el producto de importación; otra cosa son las consecuencias imprevistas.

La pérdida de soberanía alimentaria podría ser asumible si únicamente se tratara de una cuestión de economía, pero los recientes incendios nos han mostrado que, además, tenemos un problema de seguridad ciudadana.

 

jueves, 28 de junio de 2012

El Pleito de los naturales y la identidad canaria



A finales del siglo XVII tuvo lugar el “Pleito de los Naturales”, en el que los descendientes de los guanches hicieron valer ante los poderes de la isla, mediante sendos litigios judiciales, primero en 1587 contra los regidores del Cabildo de Tenerife, luego en 1601 contra los frailes dominicos, su derecho exclusivo a portar en procesión la imagen de la Virgen de Candelaria.
 
La documentación del pleito fue estudiada por el cura José Rodríguez Moure en el archivo de la casa Osuna, y figura completa en el Anexo VI del tercer tomo de la magna obra de su amigo Juan Bethencourt Alfonso, “Historia del Pueblo Guanche”. Fray Alonso de Espinosa, contemporáneo de los hechos porque residió en Canarias entre 1582 y 1592, aunque parte interesada porque él mismo era dominico, silencia completamente el tema en su obra “Historia de Nuestra Señora de Candelaria”, centrada en lo milagroso de la imagen en sí más que en la santidad del lugar donde apareció y se venera.

Llama la atención que, 92 años después de finalizada la conquista, los descendientes de un pueblo vencido (supuestamente minoritario o extinguido) sean capaces de movilizarse contra una injusticia, llevar a juicio a las máximas autoridades de la isla, y ganar el caso; no por un asunto baladí, sino por algo de la máxima importancia relacionado con su propia identidad como pueblo. Como se repite varias veces a lo largo del proceso,
 
“es uso y costumbre tan antigua de en todos los años por el día de Nuestra Señora de Candelaria que se hace procesión desde la casa de nuestra señora hasta la iglesia de san Blas (…) en sus andas y llevada sobre sus hombros por los Naturales que descienden de los Naturales, que eran antes que la isla se ganase, y en contorno y en redondo de la dicha imagen suelen ir todos los Naturales porque es fiesta suya e la imagen les pareció a ellos mucho tiempo antes que cristianos ganasen la dicha isla”



El 2 de febrero de 1587 se presentaron en la procesión del día de la Candelaria los regidores del cabildo de Tenerife Cristóbal Trujillo de la Coba y Gaspar Yanes, con vara de justicia en las manos, e intentaron por la fuerza quitar a los guanches las andas sobre las que se transportaba la imagen,
 
“y porque los dichos Naturales con modestia e mansedumbre decían e requerían al dicho Trujillo de La Coba que no les quitase de su posesión e que aquello les pertenecía por ser Naturales, el dicho Trujillo y los demás les afrentaron delante de la dicha imagen llamándoles de bellacos e majaderos e pícaros y en son de quererlos afrentar les decían que eran unos guanches de baja suerte”

La gente se amotinó y la procesión se tuvo que suspender. Pedro Hernández y 14 naturales más, apellidados Hernández, Fernández, Rodríguez, González, Diaz, Vera, Sánchez y Martín, presentan una demanda ante la real audiencia de las islas de Canaria, contra los mencionados regidores. Admitida la querella, la real audiencia de Canaria dicta sentencia el 7 de diciembre de 1587 a favor de los Naturales.

En 1601 se reproduce el conflicto. Los frailes dominicos advierten a los guanches que el día 2 de febrero han de dejar sacar la imagen a los regidores desde el altar hasta la puerta principal, y que si no lo consentían, serían exclusivamente los propios frailes quienes la llevarían y traerían durante toda la procesión.
 
“porque los dichos Naturales son meros legos y no tienen que tratar en las cosas espirituales y que están dedicadas por los religiosos y sacerdotes, como nosotros somos (…) y porque la dicha santa imagen es reliquia y don del cielo que está dedicada a los religiosos y sacerdotes y siendo esto así como es, como a tales se nos dio, y pues se nos ha concedido lo mayor, se nos concede los menos, que es el sacarla a nuestra disposición”

A lo largo de marzo de 1601 Juan Marrero,”guanche, vecino de Candelaria” reúne poderes de representación de naturales de toda la isla, apellidados Hernández, Pérez, Pestano, González, Rivero, Palanzuelos, Sierra, Rodríguez, Martín, Delgado, Ibaute, Betancort, Guerra, Diaz, Mena, Estévez y Asencio, para que los represente en el pleito, y nombra procurador a Jerónimo Agnese, quien presenta querella contra los frailes dominicos en nombre de los Naturales ante la real audiencia de Canaria, invocando como precedente la sentencia de 14 años antes.

No debió de sentar bien en las altas esferas este nuevo atrevimiento, porque como represalia se tocaba la alarma a cada momento para obligar a los vecinos de Candelaria a acudir a la defensa del puerto de Santa Cruz, lo que es motivo de un escrito de queja del mencionado procurador:
 
“que los dichos mis partes siguen pleito ante esta real audiencia contra la justicia e regimiento de la dicja isla, sobre el despojarles de la posesión que tienen de llevar la imagen de la virgen de Candelaria, por lo cual todos les tienen odio y enemistad y con pequeña ocasión que buscan, o sobre entrar un navío en el puerto de Santa Cruz, tocan a rebato y mandan que mis partes vengan del término de Candelaria donde viven al dicho puerto, y el que hace falta le castigan, prenden y ponen y molestan sobre ello”
 
Finalmente mediante escrito de 19 de septiembre de 1602 la orden dominica desiste del litigio con los naturales y se manifiestan conformes con cederles el derecho de cargar las andas de la imagen, como se ha continuado haciendo hasta el día de hoy.



sábado, 16 de junio de 2012

El 25 de enero, otra Europa es posible



El 25 de enero de 2015, otra Europa es posible. Este artículo es de hace dos años y medio, pero es tan actual ahora como entonces. Lo que no pudo ser en junio de 2012, ahora es más posible que nunca. SYRIZA ha vencido.

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La historia de la humanidad no hubiera sido la misma si Atenas y Esparta, en su época dos ciudades de apenas unas decenas de miles de habitantes, no hubieran desafiado al imperio persa. Como si en estos tiempos interesantes que vivimos la historia se repitiera, el castillo de naipes que los poderes financieros de Europa llevan décadas construyendo, a base de deuda impagable sobre deuda impagable y de burbujas de activos ficticios respaldadas por papelitos de colores, se puede comenzar a derrumbar si el próximo domingo 17 de junio de 2012 gana las elecciones generales en Grecia la coalición SYRIZA.

La coalición SYRIZA, que últimamente se constituyó formalmente en partido para beneficiarse de ciertas ventajas que el peculiar sistema electoral griego concede a los partidos sobre las coaliciones en caso de obtener mayoría en votos, es el modelo de organización política que muchos aquí procurábamos seguir sin conocerlo todavía.

SYRIZA es el acrónimo de Synaspismós Rizospastikís Aristerás (Coalición de Izquierda Radical). Se constituyó en 2004 como una variopinta coalición de grupos izquierdistas y ecologistas que en gran parte procedían de sucesivas escisiones del KKE, el partido comunista de Grecia. Este partido, al contrario que otros partidos comunistas europeos, se ha mantenido fiel a la tradición stalinista y sigue una línea excluyente y sectaria, mientras que SYRIZA, como explica el profesor Kuvelakis en una recomendable entrevista,


"Salió del ala que estuvo marcada por el eurocomunismo y que se abrió desde los años 1970 a los nuevos movimientos sociales. Ha sabido así renovar sus referencias organizativas y teóricas, añadiendo a la matriz comunista, las tradiciones de las nuevas radicalidades. Es un partido que está cómodo en los movimientos feministas, las movilizaciones de los jóvenes, las corrientes altermundialistas, el antirracismo, las corrientes LGTB, a la vez que tiene una intervención bastante importante en el movimiento sindical. Señalemos que la estructura de cuadros y de militantes del partido está constituida de capas asalariadas con nivel educativo, de personas “con diplomas”. Es un electorado muy urbano, y es un partido que está muy implantado entre los intelectuales. Hasta muy recientemente, Synaspismos tenía la mayoría absoluta en el seno del sindicato de enseñantes de la educación superior, al contrario del KKE que, por su parte, ha perdido toda relación privilegiada con los medios intelectuales."


SYRIZA ha consolidado su deriva hacia posiciones radicales de izquierda por la creciente importancia de su “ala joven”, desarrollada a través de los movimientos altermundialistas y antirracistas, y de sus sindicalistas. La intransigencia que muestra el KKE hacia SYRIZA no se explica más que como herencia de la guerra fratricida que ambas militancias sostuvieron en el pasado. Si hubiera que establecer comparaciones con la situación en España, el KKE es como el PCPE, mientras que SYRIZA es como Izquierda Unida, con la diferencia de que en los 90 en Grecia el KKE quedó como mayoritario, mientras que en España la mayoría correspondió al PCE, luego integrado en Izquierda Unida. Puede que los restos de centralismo democrático que conserva Izquierda Unida en su forma de organizarse se deban a que procede de la rama mayoritaria, mientras que SYRIZA procede de las minoritarias.  

El salto electoral desde su tradicional 5% al 16,7% obtenido en las pasadas elecciones del 6 de mayo, o incluso al 30% que algunos sondeos le atribuyen para el 17 de junio, se debe a la descomposición del PASOK, el partido socialista de Grecia, desacreditado por su aceptación del memorándum impuesto por la CE, el FMI y el Banco Central Europeo, por el que se aplicaban recortes para garantizar la devolución de los sucesivos rescates financieros impuestos al país, primero cuando gobernó en solitario con mayoría absoluta, y luego cuando formó una gran coalición con el partido de derechas Nueva Democracia. Ambos partidos tradicionales, con la crisis, han visto desintegrarse las redes clientelistas ligadas al aparato del estado en que tradicionalmente basaban su poder.

SYRIZA rechaza el memorándum, y pretende renegociar la deuda pública de Grecia sin que se le tengan que imponer recortes. Si el BCE suspende su financiación, Grecia dejará de pagar su deuda. SYRIZA no pretende que Grecia salga de la zona euro: si la expulsan, será la propia UE la que violente los tratados.

Frente a la Europa del neoliberalismo, a partir del 17 de junio otra Europa será posible. Como dijo el filósofo Slavoj Zizek, en un histórico discurso pronunciado en la convención del partido,



¿Qué quiere Europa? esta es la pregunta que vosotros, los griegos, estáis dirigiendo a Europa. Pero Europa no sabe lo que quiere. El modo en que los estados europeos y los medios de comunicación se refieren a lo que está pasando hoy en Grecia, creo que es el mejor indicador de la Europa que pretenden. Es la Europa neoliberal, la Europa de los estados aislacionistas. Los críticos acusan a SYRIZA de ser una amenaza para el euro, pero SYRIZA es, al contrario, la única posibilidad que tiene Europa. ¿Qué amenaza?. Vosotros estáis dando a Europa la posibilidad de salir de su inercia y encontrar una nueva vía.



(…)



Solo una nueva herejía –representada en este momento por SYRIZA- puede salvar lo que merece la pena salvar de la herencia europea, la democracia, la confianza en las personas, la solidaridad igualitaria. La Europa que vencerá, si SYRIZA no gana, será una Europa con valores asiáticos y, naturalmente, estos valores no tienen nada que ver con Asia, sino con la voluntad actual y evidente del capitalismo contemporáneo de suspender la democracia.




(…)




Odio a la izquierda tradicional, intelectual, que ama la revolución, pero la revolución que tiene lugar en algún sitio lejano. (…) Pero vosotros estáis aquí y os admiro. No tenéis miedo a involucraos en una situación desesperada, sabiendo qué las probabilidades están en vuestra contra. Por esto os admiro. Hay también un oportunismo de principio, el oportunismo de los principios. Cuando se dice que la situación está perdida, que no podemos hacer nada, porque significaría traicionar nuestros principios, esta parece ser una posición coherente, pero en realidad es una forma extrema de oportunismo. Precisamente SYRIZA es un evento único de esa izquierda (...) que ha encontrado el valor de hacer algo.

martes, 1 de mayo de 2012

Permacultura, o la agricultura antes de la expulsión del paraíso.



“Maldita sea la tierra por tu causa: con grandes fatigas la habrás de labrar todos los días de tu vida. Espinas y abrojos te producirá, y comerás las hierbas del campo. Comerás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la tierra de la que fuiste formado, pues  polvo eres y en polvo te convertirás”

Génesis III, 17-19

La tradición cristiana considera el trabajo físico, simbolizado en la labranza de la tierra, como una maldición divina. Adán y Eva vivían en un jardín maravilloso cuyos frutos comían sin trabajo; tras su caída tienen que ganarse “el pan con el sudor de tu frente”.

No muy distinta es  la visión occidental de la agricultura, expuesta por Rousseau, visión que debe mucho al mito griego de la edad de oro. El buen salvaje pierde su inocencia cuando deja de ser cazador-recolector en el bosque comunal y se ve obligado a trabajar en la agricultura en una tierra que forzosamente acaba siendo propiedad privada.

Mientras los hombres se conformaron con sus rústicas chozas, mientras se contentaron con coser sus vestimentas de piel con espinas o con raspas, con adornarse con plumas o con conchas, con pintarse el cuerpo de diversos colores, con perfeccionar o adornar sus arcos o sus flechas, con labrar con unas piedras cortantes una canoa de pescadores o algunos groseros instrumentos de música; en una palabra, mientras sólo se aplicaron a realizar unos trabajos que un solo individuo podía hacer y a unas artes que no necesitaban el concurso de varias manos, vivieron libres, sanos, buenos y felices en la medida en que podían serlo por su naturaleza y continuaron disfrutando entre ellos de las amenidades de una relaciones independientes. Pero tan pronto como un hombre necesitó de la ayuda de otro, tan pronto como se dieron cuenta que era ventajoso que uno solo tuviera provisiones para dos, la igualdad desapareció, se instauró la propiedad, el trabajo se volvió necesario y las extensas selvas se transformaron en unas campiñas sonrientes que que hubo que regar con el sudor de los hombres y a través d elas cuales pronto se vio germinar la esclavitud y la miseria que se incrementaban con las cosechas.”

Así describe Rousseau el nacimiento de la agricultura en la segunda parte de su “Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres”, que comienza con el célebre:

“El primer individuo al que, tras haber cercado un terreno, se le ocurrió decir “Esto es mío” y encontró gentes lo bastante simples como para hacerle caso, fue el verdadero fundador de la Sociedad Civil. Cuántos crímenes, guerras, asesinatos, cuántas miserias y horrores  no le hubiera ahorrado al género humano el que, arrancando las estacas  o segando el foso, hubiera gritado a sus semejantes: “Guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que las frutas a todos pertenecen y que la tierra no es de nadie.”

No obstante, según lo que hemos llegado a saber sobre los orígenes de la agricultura, al principio no fue así. La escuela de la Evolución Cultural demuestra, mediante la arqueología y el estudio de poblaciones actuales, que la alimentación del cazador-recolector es rica y variada y que para obtenerla normalmente son precisas apenas unas pocos horas al día. La agricultura nació sola, sin que fuera impuesta como castigo. El cazador-recolector modificaba su medio con sus especies vegetales sin darse cuenta. Al recolectar frutos y semillas seleccionaba sin proponérselo plantas con frutos grandes o semilla indehiscente; al consumirlos en sus campamentos favorecía la proliferación de plantas de crecimiento rápido, cuya semilla germinara fácilmente en el terreno alterado y enriquecido en nutrientes de sus basureros y letrinas. Nunca se conoció pueblo tan primitivo que desconociera el significado de las semillas ni su relación con las plantas. Todos los recolectores conocen, con la minuciosidad de un botánico, cientos  de especies de plantas. Los pueblos recolectores ocasionalmente siembran, o podan, o riegan, o fertilizan, o aclarean, o eliminan las plantas molestas y favorecen las útiles. Ninguna de estas acciones por sí sola es agricultura, pero el conjunto sí lo es. Sólo la presión demográfica fue forzando al hombre a producir cada vez más a costa de más y más trabajo, pero antes de que el equilibrio se rompiera y fuera el hombre primitivo expulsado de su paraíso, la primera agricultura que practicó tuvo que ser muy parecida a lo que se entiende como permacultura, el sistema agrario que es intensivo en información, pero no en trabajo ni en tecnología.



La agricultura surgió en regiones tropicales o subtropicales, donde se trabajaba la tierra con un palo, porque el laboreo excesivo destruye fácilmente la estructura del suelo tropical. No pudo extenderse a zonas templadas (como observa Ana Primavesi en el capítulo VII de su “Manejo ecológico del suelo”) más que cuando se inventó el arado y pudo voltearse la tierra y exponer al calor y a la aireación la parte más profunda. No es casualidad que Rousseau asocie (erróneamente) el nacimiento de la agricultura con el inicio de la metalurgia, pues su mentalidad eurocéntrica no concebía que se pudiera cultivar el suelo más que con aperos de metal.

Las malas hierbas son un resultado de la selección humana, igual que las plantas cultivadas. Las malas hierbas son los oportunistas que se han adaptado a germinar y a crecer rápido tras un laboreo. Muchas plantas cultivadas inicialmente fueron malas hierbas, como por ejemplo el centeno y la avena, malas hierbas del trigo y la cebada en Oriente Medio, que pasaron a ser cultivos principales cuando el cultivo de cereales se extendió a Europa Central. Cuanto más se are un terreno, seguramente para limpiarlo de malas hierbas, más malas hierbas saldrán.
El suelo de los bosques tropicales mantiene una vegetación exuberante porque está cubierto por una gruesa capa de mantillo de hojarasca y restos vegetales, desapareciendo su fertilidad rápidamente con el arado. El mulching y/o el compostaje en superficie con que se tapizan las parcelas permaculturales imitan al suelo del bosque tropical.
En los bosques donde la recolección silvestre se convirtió imperceptiblemente en agricultura, reina la biodiversidad. La asociación estrecha de árboles, arbustos y herbáceas, comestibles y no comestibles (pero útiles) crea un ecosistema estable donde ningún insecto llega a convertirse en plaga, ni ningún microrganismo llega a provocar enfermedades en las plantas de forma masiva. Es en los monocultivos donde hay que trabajar duramente para sacar adelante la cosecha.

En la permacultura los cultivos se siembran solos. Se dejan semillar algunas de las plantas de los cultivos para que siempre estén “saliendo de risa”, como llamamos los canarios al producto que se obtiene sin haberlo sembrado deliberadamente, sean papas o hijos.

Reconozco que cuanto más se alejen las condiciones de las tropicales, más difícil será hacer permacultura, y más trabajo será necesario introducir en el sistema. En mi huerta situada en el caluroso y seco sur de Tenerife he de regar por goteo, lo que me impide hacer compostaje en superficie, y me obliga a aportar el compost o el estiércol en surcos bajo cada tubería de riego, o a aporcar tierra encima si lo he dopositado en superficie. Es el máximo trabajo que pienso hacer en mi versión local del paraíso.