José Martí nos enseña que quien resiste con perseverancia acaba trinfando

TRES HEROES - José Martí

Hay hombres que viven contentos aunque vivan sin decoro. Hay otros que padecen como en agonía cuando ven que los hombres viven sin decoro a su alrededor. En el mundo ha de haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados.




Un hombre solo no vale nunca más que un pueblo entero; pero hay hombres que no se cansan, cuando su pueblo se cansa, y que se deciden a la guerra antes que los pueblos, porque no tienen que consultar a nadie más que a sí mismos, y los pueblos tienen muchos hombres, y no pueden consultarse tan pronto. Ese fue el mérito de Bolívar, que no se cansó de pelear por la libertad de Venezuela, cuando parecía que Venezuela se cansaba.



miércoles, 1 de octubre de 2014

Escocia, Cataluña y Canarias



La independencia no es un fin en sí misma, sino un medio. Si a la gente se le reconoce el derecho a la autodeterminación, es posible que lo ejerzan votando que por ahora la independencia no les interesa. Es lo que ocurrió en Escocia con el referéndum del pasado 18 de septiembre: Escocia es un país con una marcada identidad nacional, que fue reino independiente  hasta el siglo XVIII, con un pasado glorioso, pero donde los intereses comunes que comparte con Inglaterra y Gales pesaron más en el ánimo del electorado, que se pronunció por el NO con una mayoría del 55,3%. Cosas de los británicos, gente pragmática amiga del diálogo que acostumbra a gobernarse con el máximo consenso posible.

Es posible que si en España se hicieran las cosas civilizadamente, si el derecho a la autodeterminación estuviera reconocido, si los catalanes pudieran decidir libremente lo que más les interesa, en un referéndum para la independencia de Cataluña saliera también como resultado un NO. En cambio si una casta en decadencia, heredera directa de los de “España es una unidad de destino en lo universal”, actúa a la española, es decir por sus santos ovarios y porque “estos son mis poderes”, es probable que el conflicto se convierta en una lucha por la dignidad que acabe, tras un proceso largo y traumático, con la independencia de Cataluña.

Cataluña padece también su propia casta (no hace falta recordar ahora a la familia Pujol) que ahora emplea a la senyera estelada para taparse sus vergüenzas, pero a la que el proceso se le ha ido de las manos. Ya no pueden pactar un apaño como solían porque una amplia movilización popular en favor de la independencia, hegemonizada por una izquierda consecuente, los ha sobrepasado.


Dentro de los límites más modestos de este archipiélago, un agravio tan gratuito, tan sangrante, con tanto tufo a colonia, como la autorización de prospecciones a la multinacional REPSOL en aguas canarias, por parte del mismo gobierno peperro que no autoriza prospecciones similares en Baleares porque el Mediterráneo es un mar cerrado, ha tenido como respuesta la posible convocatoria unilateral de otra consulta por parte del gobierno canario. En materia de soberanía energética el señor Rivero y su gobierno actúan como verdaderos cipayos, siendo cómplices de la introducción del gas natural y del boicot a las energías renovables, pero la prepotencia de los de siempre les da ahora la oportunidad de sacar pecho. Es responsabilidad de las fuerzas populares de Canarias que la respuesta a este agravio desborde también a nuestra casta local y se convierta en una marea ciudadana por un nuevo modelo energético, donde se ponga de manifiesto que la raíz del problema está en la falta de soberanía.


sábado, 16 de agosto de 2014

El Estado Aconfesional y los Pendones

Tened cuidado con los maestros de la Ley, que gustan de pasearse lujosamente vestidos y de ser saludados por la calle. Buscan los puestos de honor en las sinagogas y Ios primeros lugares en los banquetes. Éstos, que devoran los bienes de las viudas con el pretexto de largas oraciones, tendrán un juicio muy riguroso.

Jesucristo. Evangelio de San Marcos 12, 38-40

Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.

Artículo 16.3 de la Constitución Española actualmente en vigor



Ninguna religión tiene en España carácter oficial, independientemente de la cantidad de personas que la practiquen. Cada ciudadano de este país puede tener, o dejar de tener, la religión que mejor le parezca, y cada religión puede hacer uso de los espacios públicos para sus cultos y celebraciones, pero la participación con carácter oficial de autoridades y símbolos del Estado en cultos y celebraciones de alguna religión es un anacronismo que no se mantiene más que por la forma populista que todavía tienen algunos de entender al Estado,  a la religión y a la participación pública. En otra época en que Iglesia y Estado no estaban aún separados podía tener sentido, pero no en la época actual.



Los presidentes del gobierno, parlamento o cabildo, alcaldes y concejales, y demás autoridades civiles y militares, pueden ser muy devotos de la Virgen de Candelaria y tienen perfecto derecho a participar en la procesión que se celebra el 15 de agosto, pero es bastante chabacano que, en lugar de hacerlo como simples ciudadanos mezclados con el público, hagan ostentación de esa participación ocupando los puestos de honor con acompañamiento de pendón, banderas, tropas y escolta en traje de gala. Toda esa fanfarria realza la pompa y solemnidad del acto, contribuye al lucimiento de las autoridades que lo protagonizan, pero es completamente incongruente con su naturaleza supuestamente religiosa, no solo desde el punto de vista aconfesional sino incluso desde el cristiano, como pone de manifiesto la cita del evangelio con que comienza este artículo.




Repito que cada religión tiene derecho a hacer uso de los espacios públicos para sus cultos y celebraciones. Si tanto fervor suscita la Virgen de Candelaria en el pueblo, es el pueblo quien directamente debe organizar los actos en su honor. La ceremonia en la que se recrea el hallazgo de la Virgen de Candelaria por los guanches, que se celebra la víspera del día festivo, donde no hay ni pendones ni tropas ni demás fanfarria, seguida de una procesión donde quienes llevan a la imagen son los guanches, y donde el protagonismo de las autoridades es mínimo (aunque podría suprimirse del todo), es lo más auténtico que queda de la fiesta, y así es como deberían ser los demás actos de la fiesta de la Virgen de Candelaria. No es casualidad que a finales del siglo XVI fuera motivo de pleitos, que acabaron ganando los naturales, debidos al afán de las autoridades de la época por apropiarse del acto.


viernes, 11 de julio de 2014

Sí se puede remover las montañas


No toda situación revolucionaria desemboca necesariamente en una revolución. Puede pasar el sistema por una grave crisis de legitimidad que le impida continuar como hasta entonces, puede haberse agravado extraordinariamente la situación económica, pueden ser la calle o la red un hervidero de manifestaciones, de demandas, de descontento; y ser capaz finalmente el sistema de encontrar sus recambios y de reconducir la situación hacia la “normalidad”. Para que haya revolución hace falta además que los de abajo crean que sí pueden hacer caer a los de arriba.
Las condiciones objetivas se pueden predecir y explicar, porque sabemos que la propia naturaleza del Poder le conduce inevitablemente a chocar contra sus límites y a tener que enfrentarse a sus contradicciones, pero las condiciones subjetivas son imprevisibles. La mejor vanguardia revolucionaria, los activistas más comprometidos y lúcidos, pueden pasarse muchos años o toda la vida luchando contra molinos de viento sin que los de abajo, a pesar de lo evidentes que son los signos de que el sistema se descompone, muevan un dedo por ayudarlos… hasta que en el momento menos pensado todo cambia de repente.
Nadie como Mao Ze Dong estudió tan rigurosamente, aunando la dialéctica marxista y la dialéctica taoísta, cómo el imperialismo engendra sus contradicciones y cómo está inevitablemente destinado a caer, ni profundizó tanto en la estrategia de la guerra asimétrica, a lo Sun-Tzu, de acabar agotando al enemigo comiéndole el terreno pero sin llegar jamás al enfrentamiento frontal, en una guerra inevitablemente larga.
El texto más leído de todo su Libro Rojo es una versión de la vieja fábula china “El Viejo Tonto que removió las montañas”, escrito en 1945, cuando ya llevaba 21 años de guerra pero nada todavía indicaba que ya solo le quedaban 4 para ganarla.

Hace mucho tiempo vivía en el Norte de China un anciano conocido como el Viejo Tonto de las montañas del Norte. Su casa miraba al Sur, y frente a ella, obstruyendo el paso, se alzaban dos grandes montañas: Taijang y Wangwu. El Viejo Tonto decidió llevar a sus hijos a remover con azadones las dos montañas. Otro anciano, conocido como el Viejo Sabio, los vio y, riéndose, les dijo: "¡Qué tontería! Es absolutamente imposible que vosotros, siendo tan pocos, logréis remover montañas tan grandes." El Viejo Tonto respondió: "Después que yo muera, seguirán mis hijos; cuando ellos mueran, quedarán mis nietos, y luego sus hijos y los hijos de sus hijos, y así indefinidamente. Aunque son muy altas, estas montañas no crecen y con cada pedazo que les sacamos se hacen más pequeñas. ¿Por qué no vamos a poder removerlas?" Después de refutar la errónea idea del Viejo Sabio, siguió cavando día tras día, sin cejar en su decisión. Dios, conmovido ante esto, envió a la tierra dos ángeles, que se llevaron a cuestas ambas montañas. Hoy, sobre el pueblo chino pesan también dos grandes montañas, una se llama imperialismo y la otra, feudalismo. El Partido Comunista de China hace tiempo que decidió eliminarlas. Debemos perseverar en nuestra decisión y trabajar sin cesar; también conmoveremos a Dios. Nuestro Dios no es otro que las masas populares de China. Si ellas se alzan y cavan junto con nosotros, ¿por qué no vamos a poder eliminar esas montañas?

Las condiciones objetivas eran favorables para la remoción de las montañas pero, hasta que las masas imprevisiblemente no cambiaron de parecer, no pudieron ser removidas. Solo quien persevera tiene éxito.

sábado, 21 de junio de 2014

Pan y Circo-II



Como escribí hace cuatro años, la instrumentación de los espectáculos deportivos con fines políticos es tan antigua como el deporte. Tanto el triunfo de la selección española de fútbol en el mundial de Sudáfrica en 2010, como  el desastre del mundial de Brasil de este año, son acontecimientos  exclusivamente deportivos… o al menos así debería ser.

Con mayor o menor desfachatez los políticos en el poder intentan que algo de la gloria que aureola a los héroes acabe por iluminarles a ellos también. No cabe ninguna duda que si “La Roja” hubiera triunfado como se esperaba, las grandes explosiones de fervor rojigualda hubieran sido tomadas como muestras de respaldo al nuevo monarca Felipe VI, cuya proclamación casualmente se hizo coincidir con el mundial. Es inevitable por tanto que el desastre, aunque no es más que un espectáculo deportivo (no nos han hundido la flota como en el 98), tenga su repercusión política. Las derrotas son una cura de realismo.  Justo cuando se pone de manifiesto la falta de pan, fracasa el circo. Comienza el reinado con un mal presagio.


Los nuevos reyes no despiertan precisamente entusiasmo, “La Roja” ya dejó de ser un mito. Comienza a haber condiciones para que alguna vez podamos animar a “La Morada”.


viernes, 6 de junio de 2014

Poder, hegemonía y cambio en ben Jaldun





“Cuando la natural tendencia del Poder ha logrado la posesión exclusiva de la gloria y ha alcanzado el lujo y la tranquilidad, la dinastía se acerca a la decrepitud.

Abderramán ben Jaldún; Introducción muqadima a la Historia Universal


El Poder está destinado a morir de éxito; es portador de las semillas de su propia destrucción. Ese fue el gran descubrimiento, hace ya 7 siglos, del historiador tunecino de ascendencia andaluza Abderramán ben Jaldún al Isbilí (el sevillano), nacido en 1332 y muerto en 1406, quien formuló en la muqaddima (introducción) a su Historia Universal una teoría completa sobre la naturaleza del poder y las leyes que rigen el nacimiento, ascenso, auge, decadencia y caída de los estados y de los regímenes políticos, 138 años antes que Maquiavelo. Teoría universal aplicable tanto a los sucesivos reinos e imperios de la antigüedad, como para el régimen de 1978 y la dinastía Borbón en España.

“Las razones para esto son varias. Primera: que como ya hemos dicho, la propia naturaleza del poder implica la posesión exclusiva de la gloria. Cuando la gloria es patrimonio común de una familia o clan, y el afán de conservarla es idéntico en todos sus miembros, el ansia común de vencer al resto y defender lo logrado es un remedio contra la ambición personal. (…) Pero cuando uno de ellos aspira a la gloria en exclusiva, domeña la rebeldía de los demás y los tiene bien sujetos. Se apodera de todas las riquezas sin dejar que los demás las alcancen, y eso lleva a éstos a mostrarse indolentes en su afán de gloria y a que sus espíritus languidezcan, hasta el punto de que se acomodan a la humillación y a la servidumbre.”
Está en la naturaleza del Poder el concentrarse cada vez más, de forma que tiende a excluir de su ejercicio a facciones y sectores cada vez más amplios, con el resultado de que la base sobre la que ese poder se sustenta es cada vez más frágil.
“La segunda generación crece en esta situación: consideran que los estipendios que reciben son el pago que les debe la autoridad por su vigilancia y su protección. Ninguna otra cosa les viene a las mientes pero difícilmente alguno arriesgaría su vida. Eso supone un debilitamiento de la dinastía y una limitación de su fortaleza, que la lleva a espacios de debilidad y decrepitud al deteriorarse la assabiya por la pérdida de la valentía de quienes la componen.”
Ben Jaldun explica las vicisitudes de los sucesivos reinos e imperios por la adquisición o la pérdida de asabiyya por parte de una dinastía y de las tribus y grupos que la apoyan. Este término se traduce como “espíritu de clan”, “espíritu de grupo” o “lazos de solidaridad”. En lenguaje moderno a la assabiya la llamaríamos base social, poder de convocatoria, consenso, capacidad de liderazgo, e incluso podría ser asimilada al concepto de hegemonía en Gramsci: el ejercicio del poder basado principalmente en el consenso social que suscita un grupo dentro de la sociedad en su conjunto, que puede entrar en crisis cuando ese bloque se disgrega y el grupo dominante ha de emplear la coerción de forma cada vez más evidente.
“La segunda es que la naturaleza intrínseca del poder implica necesariamente lujo, como ya antes dijimos. Se sienten más necesidades, los gastos se hacen superiores a los ingresos y las entradas no son suficientes para atender a dichos gastos. El pobre muere y el rico dilapida todo lo que tiene en lujos. Esto va en aumento en las generaciones siguientes hasta que todos los ingresos resultan insuficientes para costear los lujos y las costumbres que han adquirido. La necesidad los alcanza y, cuando sus reyes les reclaman lo que necesitan para atender a los gastos de las campañas y de las guerras, no encuentran con qué satisfacerlos. Les imponen entonces sanciones y les privan de sus propiedades, bien apropiándoselas o bien donándoselas a sus hijos o a quienes sostienen la dinastía. Así dejan a los ciudadanos incapaces de atender a sus necesidades, y como consecuencia de ello también el jefe de la dinastía se debilita.”
¡Qué nos van a contar que no sepamos¡ ¿Ha cambiado en algo, desde el siglo XIV hasta ahora, la afinidad del Poder por el lujo? Quien dice lujo no dice solo gastos suntuarios, sino que dice también obras faraónicas, AVEs sin pasajeros, aeropuertos sin aviones, puertos industriales sin barcos… pero entonces como ahora el gasto siempre supera a la capacidad de recaudar.
"Ocurre también que, cuando el lujo aumenta en una dinastía hasta el punto de que sus ingresos resultan insuficientes para atender a sus necesidades y sus gastos, el jefe de la dinastía se ve en la necesidad de incrementar lo que obtiene de los ciudadanos para tapar con ello sus propias grietas y curar sus propias dolencias. Pero el monto total de la recaudación es algo establecido que ni aumenta ni disminuye arbitrariamente y, cuando se incrementa con la imposición de nuevas tasas alcanza un nuevo límite bien fijado."
Finalmente los recortes llegan a afectar a gastos indispensables para el mantenimiento del Estado (los soldados a sueldo en la época de ben Jaldun), hasta que todo se desmorona.
"Y si los impuestos se destinan a pagar los estipendios, y éstos tienen que aumentar para que puedan atender a sus nuevos lujos y al incremento de sus gastos, resulta que el número de tropas a sueldo disminuye respecto del que había antes del aumento de los ingresos. El lujo sigue aumentando y consecuentemente también los estipendios a pagar. El número de soldados a sueldo a sueldo disminuye, así una y otra vez hasta un mínimo, con lo que la defensa se debilita y el poder de la dinastía decae. Entonces los reinos limítrofes se alzan contra ella y lo mismo hacen las tribus y los grupos familiares a los que ésta dominaba, y Dios permite de esta forma que le llegue el final que El ha decretado para todo lo creado."
Para ben Jaldun el instrumento de cambio proviene de fuera del sistema. Las tribus nómadas en la periferia de los imperios están firmemente unidas por la asabiyya en torno a un líder y su familia, y no han tenido ocasión de ejercer poder ni por tanto de haber caído en los vicios que llevan a la decadencia. Tiene más posibilidad de llegar al liderazgo quien tiene una familia numerosa que pueda ayudarle en los comienzos, que a su vez sea capaz de suscitar adhesiones dentro de su tribu. Las adhesiones a este líder, familia o tribu se ven reforzadas si apoyan a alguna ideología alternativa (necesariamente movimiento religioso en la época estudiada por ben Jaldún), lo que las capacita para reunir a las demás tribus y conquistar reinos y fundar imperios.



Los nómadas que acampaban el 15M en las plazas, los que hacían escraches o se oponían a los desahucios, las mareas y las marchas a Madrid, no llegaron a vertebrarse como movimiento político hasta que no surgió un fenómeno mediático ni se dio una circunstancia capaz de suscitar asabiyya en torno a PODEMOS, que a su vez está en condiciones de que más tribus se adhieran.

El ciclo se repite una y otra vez. Cuando toman el poder y se hacen sedentarias van perdiendo poco a poco su asabiyya a lo largo de las generaciones en un proceso lento pero imparable hasta su completa decadencia, momento en que la dinastía es depuesta por otros nómadas portadores de una nueva asabiyya


La discusión sobre cómo impedir que los movimientos políticos entren en decadencia, y sobre cómo se obtiene, se conserva y se renueva el liderazgo, ha marcado toda la historia de la izquierda, está lejos de haber sido cerrada, pero cada vez tenemos más claro que la solución pasa porque el Poder permanezca cerca de la base. Un partido que se haga sedentario y centralice sus estructuras está en el camino de la decadencia.



domingo, 20 de abril de 2014

La estrategia del Ajedrez y la estrategia del Go




El Go es un juego que crea adicción. Lo digo por mí, que llevo un mes enganchado a ese juego de estrategia de los orientales, que se juega en un tablero con piezas que simulan ser dos ejércitos que se enfrentan en una guerra, pero con planteamientos diametralmente opuestos a los del Ajedrez de los occidentales. Por explicarlo de alguna manera en pocas palabras, la diferencia entre el Ajedrez y el Go es como la que hay entre la guerra de movimientos y la guerra de posiciones de Gramsci.  En el Ajedrez el objetivo es matar al Rey del adversario; quien intenta tomar directamente el Poder derribando al gobierno, sea mediante un golpe, una huelga o una revuelta, o mediante un resultado electoral totalmente inesperado, sigue la estrategia del Ajedrez. En el Go se trata de ocupar más espacio que el adversario; quien se plantea que hay que ir poco a poco comiéndole el terreno, infiltrándose en sus instituciones y restándole apoyos hasta dejarlo sin base, ganando la complicidad de sectores cada vez más amplios, sigue la estrategia del Go.


Las reglas del Go son simples y fáciles de aprender (a diferencia del Ajedrez). Los jugadores van colocando alternativamente piedras negras y blancas en las intersecciones de un tablero de 19x19 casillas, y ya no las mueven más, con el objetivo de ocupar más territorio que el adversario. Es territorio ocupado el que está  rodeado por piedras del mismo color. Las piedras que están completamente rodeadas por piedras del color contrario son capturadas, y cuentan como puntos a la hora de hacer el recuento.

El desarrollo del juego puede dar lugar a jugadas que no tengan nada que envidiarle en cuanto a complicación al Ajedrez. La mejor forma de impedir que te rodeen es tú mismo rodear desde fuera a quien te intenta cercar, o mejor aún llevar la acción a otra zona del tablero distinta obligando al adversario a dispersar su atención. Aunque parezca que las líneas están estáticas, una paciente labor de zapa piedra a piedra o escaramuza por escaramuza a veces consigue que de repente se derrumbe todo el dispositivo del adversario. 



Los generales que mandan ejércitos coloniales empeñados en guerras asimétricas suelen cometer el error de plantear la estrategia del Ajedrez en lugar dela del Go. Los españoles en el Rif en 1921, o los franceses en Vietnam en 1954, creían que iban a ganar la guerra si ocupaban la que consideraban base principal del enemigo o si capturaban a su principal cabecilla, y entretanto se encontraban cercados en medio de ninguna parte en fortalezas como Annual o Dien-Bien-Phu. Los americanos en tantas y tantas aventuras bélicas como llevan actualmente no obtienen más resultado que acabar encerrados en sus bases, mantenidas a costa de un esfuerzo logístico impresionántemente costoso en energía y en dinero,  mientras que un enemigo cuya potencia de fuego es irrisoria comparada con la de ellos está por todas partes pero en ninguna en concreto.

Sun-Tzu seguramente jugaba al Go, igual que jugaban Mao y sus generales. Los escritos de Mao que tratan sobre la guerra de guerrillas parecen, no inspirados, sino copiados literalmente en muchos de sus párrafos de Sun-Tzu. Mao libró una gigantesca partida de Go de 24 años de duración con la China entera  como tablero, hasta que dejó a su enemigo Chiang arrinconado en Taiwan.


Durante mi fase de aprendiz cometí todos los errores propios de quien siempre ha jugado al Ajedrez: comenzar por el centro del tablero sin advertir que la mayor parte del territorio está por los lados, empecinarme en ocupar cierta zona concreta, o en defender numantinamente del cerco a cierto grupo de piedras, mientras el adversario se expande por el resto del tablero. Así hasta que finalmente he conseguido ganarle a la máquina, en el nivel medio al que la puse (porque todavía no he conocido a ninguna persona que juegue al Go).


lunes, 7 de abril de 2014

EL GAS NATURAL LICUADO, UN MAL NEGOCIO - II


En agosto de 2006, hace ya más de siete años y medio, escribí un artículo cuestionando la construcción de regasificadoras para la introducción en Canarias de gas natural licuado. Desde entonces los proyectos han continuado R que R su curso administrativo, se han creado espejismos para ocultar que la energía es escasa, pero el paso del tiempo y la geopolítica han confirmado con creces, aunque con ciertos matices, la negativa con que en su día respondí las tres cuestiones:
  • ¿Es el gas natural el combustible inagotable, barato y limpio que algunos quieren hacernos creer? El gas natural no es inagotable, como tampoco lo era el petróleo.
  • ¿Soluciona la importación de gas natural nuestra dependencia del petróleo? Importar gas natural crea una nueva dependencia energética. 
  • ¿Es el gas natural la solución ante el incremento del precio del petróleo? El precio del gas natural se ha disparado en los últimos años.

El gas natural no es inagotable, como tampoco lo era el petróleo
En estos últimos años ingentes inversiones destinadas a la exploración y extracción de reservas no-convencionales de gas (como se llama al gas de esquistos, o shale-gas), mediante técnicas tan agresivas como el fracking, únicamente han conseguido retrasar un poco más el declive de la producción en Estados Unidos, aunque creando temporalmente la ilusión de que la superpotencia iba a ser en breve plazo autosuficiente energéticamente, y alimentando proyectos aún más disparatados en Europa, y por supuesto en España.

El fracking es un desastre medioambiental, es un espejismo productivo, pero sobre todo es una burbuja financiera. Como explica Antonio Turiel "El fracking se fractura" en su blog http://crashoil.blogspot.com.es/
En el frenesí del fracking en los EE.UU. se ha priorizado el cash inmediato por encima de la rentabilidad a largo plazo, asumiendo unas condiciones económicas (que los costes irían bajando y que los precios irían subiendo) que finalmente no se han dado. Los precios no suben porque el consumo de gas natural, después de una ligera alza durante los últimos años, parece haber tocado techo y en el último año se mantiene semejante al año pasado
(…)
Y es que el coste de producir gas de fracking no sólo es dos o tres veces superior al precio actual de venta en los EE.UU. (se necesitaba vender al gas a más de 8 $ por mil pies cúbicos de gas para que el fracking saliera a cuenta); es que el esfuerzo necesario para mantener los niveles productivos actuales lleva a tener que horadar más y más pozos a un ritmo cada vez más rápido, exponencial, lo cual incrementa los costes reales aún más. Así que tarde o temprano tenía que pasar lo que está pasando, y es que algunas de las formaciones más ricas en gas de roca poco porosa están empezando ya a declinar. Peak shale gas.
(…)
Por supuesto que los promotores de este tipo de explotación argumentarán que se puede aumentar la producción si se invierte más, cosa que debería hacerse decididamente porque, según ellos, es la fuente de energía del futuro. En realidad se puede decir lo mismo del petróleo convencional, o de cualquier otro recurso que llega a su cenit: siempre es verdad que invirtiendo más puedes sacar más gas, petróleo, carbón o uranio. El problema es que sea rentable, cuestión que como ya hemos explicado depende de la TRE o Tasa de Retorno Energético (rentabilidad energética en suma), a pesar de que por lo que parece los economistas no pueden comprender un concepto tan simple pero que choca con sus prejuicios de cómo debería funcionar el mundo para adaptarse a sus deseos.”
A la curva de producción que mostraba un peak-gas el fracking únicamente le ha añadido un breve repunte, que es la línea roja (estimación realista) de la siguiente gráfica.


Importar gas natural crea una nueva dependencia energética.
Qué cosa es la dependencia energética, y precisamente a propósito del gas, hemos tenido ocasión de recordarlo con ocasión de los recientes sucesos de Ucrania y de Crimea. Ante la posibilidad de que Rusia en respuesta a posibles sanciones corte el suministro de gas natural a Europa (por lo pronto le ha subido el precio a Ucrania un 40%), Estados Unidos ha prometido abastecer a la Unión Europea con gas natural licuado, lo cual es evidentemente un bluff. No solo por lo explicado anteriormente de que el gas americano no es todo lo abundante que parece, sino además porque no hay suficientes instalaciones de licuado en USA, ni de regasificación en Europa, ni barcos metaneros, para suplir el gas de Rusia. Como explica Víctor Wilchez Ucrania  "Laboratorio neonazi, gas y petróleo".

“La pregunta que surge es ¿qué obligó a EE.UU./UE/OTAN a hacer este alto en la marcha de conquista? Respuesta, la carencia y garantía de insumos energéticos (gas y petróleo) suficientes y seguros que permitan seguir a delante con la agresión.Por tal motivo, petróleo y gas y su garantía de abastecimiento es el tema recurrente en actual la crisis ucraniana por parte de las élites gobernantes europeas y de EE.UU., asunto que contiene dos vertientes centrales: 1) que los países de Europa no disponen de gas y petróleo, y 2) que Europa en gran parte depende las importaciones de gas y de petróleo de Rusia.Esta baza a favor de Rusia y el hecho de que Moscú pueda cortar el suministro de energía hace que las agresiones se detengan un momento, mientras se resuelve cómo garantizar el abastecimiento para que la economía europea no se vea comprometida y paralizada. Ante esta circunstancia han surgido las más variadas soluciones y respuestas. Estas van desde acudir a la supuesta abundancia e independencia energética de EE.UU. para usarla como arma energética estratégica contra Rusia, hasta llegar a plantearse el supuesto abastecimiento energético con gas del norte de África.Ninguna de estas alternativas son reales, ni tampoco fáciles de concretar, por más que sus líderes las den como ciertas. En cuanto al gas procedente del norte África, surge una inquietud, si esa vía puede abastecer con tanto gas a Europa por qué no se ha puesto en marcha de tiempo atrás. Y súmele a esto que Europa no cuenta con gasoductos, ni con plantas de licuefacción de gas en Europa. Ni con plantas de almacenamiento de grandes cantidades. Por lo tanto, esto para tranquilizar a los ciudadanos puede estar bien, pero con  meros deseos no basta para garantizar la seguridad energética de un continente que no cuenta con petróleo y gas.”
El precio del gas natural se ha disparado en los últimos años
El del gas no un mercado global, como podía ser el del petróleo. ¿No es raro que mientras que los precios del petróleo, sean Brent, OPEP o WTI, más o menos coincidan, los del gas sean dispares? Las curvas del precio del gas licuado en Japón (transportado por vía marítima), del gas en Alemania (desde Rusia por gasoducto), y del gas en USA, demuestran que son tres mercados bastante independientes. USA tiene temporalmente superproducción de shale-gas, pero ha de consumirlo en casa porque no tiene medios suficientes para transportarlo a Japón (donde el precio está al triple) o a Europa. Japón no recibe más gas natural que el transportado en forma líquida en barco metanero, sus necesidades aumentaron desde que en marzo de 2011 el desgraciado accidente de Fukushima le obligó a parar su programa nuclear, y el precio internacional del gas natural licuado se ha duplicado desde entonces.



Disculpen que me autocite:
Si Canarias pudiera abastecerse de gas natural mediante gasoducto, aún podríamos disfrutar de contratos de suministro a largo plazo con precios más o menos fijos, pero depender de gas natural licuado transportado por vía marítima nos lleva a competir directamente con los Estados Unidos y con Japón por el suministro, a los precios que las turbulencias del mercado mundial establezcan.”

Previsiblemente, el precio que tenga que pagar el operador gasista en Canarias por el gas natural licuado se parezca mucho más al precio en el Japón que al precio americano. Actualmente está a 18 $ por millón de BTU (unidad inglesa equivalente a la energía de 2.760 metros cúbicos de gas), lo que equivale en términos energéticos a pagar 102$ por barril de petróleo; un 1 barril de petróleo equivale a 5,7 millones de BTU; lo que no difiere demasiado de los 110 $ a que actualmente cotiza el petróleo Brent. En contra de esas lumbreras que dicen que producir electricidad mediante gas natural no ahorraría no sé cuántos millones al año, todo apunta a que el gas natural licuado continúa siendo un mal negocio.